top of page

Relaciones de Poder y Aliados Subordinados

  • Foto del escritor: Alejandro Deustua
    Alejandro Deustua
  • 30 nov 2025
  • 2 Min. de lectura

1 de diciembre de 2025



El fin de año se aproxima con la incierta perspectiva  del fin de la dictadura en Venezuela  y de la guerra en Ucrania. Esos procesos llevan consigo probabilidades de establecimiento de un nuevo orden regional en América y otro de proyección global en Europa.


Ese horizonte podría oscurecerse si el nuevo orden americano termina siendo neo-hegemónico  y si el que se establezca en Europa resulte peligrosamente inestable.


En el primer caso, el despliegue de poder naval norteamericano en el Caribe es desproporcionado en relación al objetivo de combatir el narcotráfico en Venezuela y  abrumador frente a la decisión de cambio de régimen en ese país.


Para clarificar el escenario y evitar excesos  los estados implicados debieran reclamar una reunión de consulta de cancilleres americanos. Especialmente si, en relación al narcotráfico, el área de cobertura de la operación Lanza del Sur pudiera incluir al conjunto latinoamericano.


Y si, en relación al cambio de régimen venezolano, ello no fuera posible por divisiones regionales, por lo menos los países democráticos del área deberían intentare una  convocatoria parcial. Habiendo éstos sido sistemáticamente burlados por Maduro en el intento de lograr una solución pacífica, esos países  debería tener especial interés en ser consultados. El régimen de seguridad colectiva regional está en cuestión y un emergente sentimiento antinorteamericano podría ser una resultante.


Especialmente si el poderío del despliegue naval  en el Caribe sugiere que su objetivo estratégico es consolidar una zona de influencia norteamericana que implica cuestiones de soberanía (el dominio del Golfo de México y del canal de Panamá), el término de las dictadoras cubana y nicaragüense, la imposición del orden en Haití, el cercenamiento de la influencia rusa y china en el área y una nueva proyección de poder sobre Suramérica.


De otro lado, nuevas negociaciones ruso-norteamericanas han abierto un nuevo y accidentado proceso diplomático orientado a poner fin a la guerra en Ucrania. El documento emergente, de fuerte inclinación pro-rusa (entrega de territorio ocupados, garantías de seguridad no específicas, reducción de la fuerza armada ucraniana, prohibición de incorporación ucraniana a la OTAN), evidenció la ausencia de consulta a los aliados. Frente al “schok” producido, el registro debió reformularse con iniciativas ucranianas y europeas en condiciones subordinadas. La posición maximalista rusa, escasamente flexible, se consulta en estos días.


El proceso, lastrado por las realidades del campo de batalla y por la falta de información oportuna a los interesados (además de Ucrania, Europa tienen intereses “existenciales” en juego) arroja hoy más esperanzas sobre un cese de fuego que un fin de conflicto “justo y sostenible”. Un orden inestable en la puerta occidental de Eurasia sería el resultado. 

Entradas recientes

Ver todo
Ucrania: Paz Incierta y Complicación Europea

El 2026 se iniciará con la posibilidad de que la guerra generada por la invasión rusa de Ucrania concluya con un acuerdo de paz según los presidentes Trump y Zelensky. La probabilidad de que ello ocur

 
 
 

Comentarios


Logo Contexto.png
Header.png

Susbríbete a nuestra revista

Síguenos en

  • Facebook - Contexto.org

Gracias por suscribirte

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

SmartBoy 2020

bottom of page