F16: Lo Que Sabe o No Sabe el Presidente
- Alejandro Deustua

- hace 7 días
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4 de mayo de 2026
Siendo la defensa nacional un interés vital su realización debiera generar también certidumbre. Especialmente en circunstancias de gran inestabilidad externa e interna. Pero, en lugar de contribuir a superar estas vulnerabilidades que la adquisición de una flota de F16 Block 70 debiera ayudar neutralizar, el Presidente persiste en agregar dudas sobre su adquisición.
Para interpretar al Jefe de Estado recurramos a las categorías cognitivas en asuntos de seguridad empleadas por el ex -Secretario de Defensa norteamericano Rumsfeld. Al respecto preguntemos qué es lo que el Presidente sabe que sabe. Él sabe que contribuyó a formalizar la compra mediante la expedición de normas que sus intentos mediáticos de suspenderla intentaron desconocer.
Y ¿qué sabe él que no sabe? Si dice desconocer lo tratado en el Consejo de Defensa Nacional y en el estudio de la FAP sobre la conveniencia geopolítica de la compra y las características técnicas de las armas a adquirirse ¿no debiera el Presidente haber convocado a esas entidades para resolver sus dudas en la materia?
Si no lo ha hecho y alega conocer la existencia de esos procesos pero no sus contenidos, entonces el Presidente muestra que no sabe lo que su cargo obliga saber. Es decir, que no sabe que él es el jefe del Sistema de Defensa Nacional (art. 164 de la Constitución) y Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas (art 167) y que, en consecuencia, no sólo debiera conocer las decisiones que se adoptan en el sector Defensa y de sus vicisitudes sino, como Jefe de Estado, hacerse cargo de ellas.
En un peor escenario, puede ser que el Presidente alegue que no sólo desconoce el proceso decisorio en el Consejo de Defensa Nacional y los documentos técnicos de la FAP vinculados a la compra de armamento sino que ignora la existencia de esos estamentos. Ello agregaría vulnerabilidad a la inseguridad existente implicando que el país padece una un grado de indefensión de extrema gravedad debido a altísimas cotas de ignorancia funcional en el más alto cargo estatal. Lamentablemente ésta es la realidad de la gestión castillista y de sus derivados.
Al respecto la opinión pública sabe lo que le ha sido informado mediáticamente por los ex -ministros cercanos a la materia y por el mismo Presidente. Esto es, sabe que los tres tipos de aeronaves evaluadas son, con diferencias operativas, adecuadas para el Perú incorporando todas la más alta tecnología. Pero la FAP y el Consejo de Defensa Nacional han decidido la conveniencia técnica y geopolítica de sólo un tipo de ellas cancelando a partir de allí cualquier licitación al respecto.
Salvo que en ese proceso haya existido alguna grave irregularidad, el gobierno debe ahora concentrarse en asegurar que los aviones que faltan adquirir tengan el sistema de armas que corresponde, evitar cualquier restricción de su uso, generar interoperabilidad eficaz en América con quien sea posible y crearla con Europa para lograr una adecuada inserción de seguridad en Occidente.




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