• Alejandro Deustua

Una Alianza Redefinible

Los presidentes de Perú y Brasil han celebrado el 10o aniversario de la “alianza estratégica” bilateral con un acuerdo laboral, otro de integración fronteriza y otro de gestión hídrica. Ello ha sido complementado con un desafío brasileño para incrementar el intercambio comercial que hoy no conforma un núcleo comercial en la región.


El bajo perfil de la visita es correspondiente con el pragmático funcionalismo de esos acuerdos.


Una alianza estratégica debiera implicar el compromiso de intereses sustantivos. En lugar de ello, el vínculo del 2003 se explicó como el rol central que tendría el Brasil en la relación del Perú con el resto de Suramérica.


En se marco se suscribió el acuerdo comercial con Brasil que se extendió al conjunto del Mercosur. Y sólo para toparnos con un comparativamente exiguo flujo de intercambios de carácter Norte-Sur complicado por barreras no arancelarias.


Por lo demás, el stock de inversiones peruano-brasileño que se aproxima a US$ 7 mil millones está muy por debajo del stock peruano-chileno.


Ello nos deja con la cuenca amazónica. Para satisfacer la necesidad de vigilancia y control sobre la misma se suscribió el acuerdo SIVAM-SIPAM. Sin embargo, ese sistema no puede ser aún plenamente empleado.


De otro lado, el componente de integración física de ese gran proyecto que es el IIRSA se desarrolla, por su naturaleza, en términos de largo plazo. De la misma escala parecen, sin embargo, ser los obstáculos que encuentra. El principio guía –la bioceanidad- corresponde a tramos que están en ejecución mientras que el eje ya culminado debe aún rendir los frutos del desarrollo. Aquí sí se avanza pero los resultados demorarán.


En este contexto de logros parciales la extensa agenda peruano-brasileña fue interferida por las dificultades que encontraron proyectos de interés brasileño en hidroenergía, TV digital y adquisiciones de defensa.


Pero ello fue antecedido por la tendencia del gobierno del Presidente Lula de volcar el componente ideológico de su política exterior a favor de los países del ALBA. Esa opción ha reforzado en ellos su hostilidad a la Alianza del Pacífico y su incapacidad de percibir su valor geoeconómico.


Por ello es necesario que los plurales proyectos de cooperación peruano- brasileños se concreten con mayor realismo que los de una “alianza estratégica” redefinible.


0 vistas

Entradas Recientes

Ver todo

Susbríbete a nuestra revista

SmartBoy 2020