• Alejandro Deustua

Sobre Minas y Fragatas

Entre otros principios, dos vertebran hoy las principales acciones peruanas de política exterior: la solución pacífica de controversias y el respeto de los compromisos internacionales. El primero descansa sustantiva, pero no totalmente, en el derecho y el segundo distingue compromiso de alianza.


En los últimos días esos principios se han desnaturalizado. Así en el caso del desplazamiento de minas chilenas a territorio peruano la sensata disposición de prevenir el descarrilamiento del proceso de La Haya se ha excedido en una reacción diplomática que minimiza el escenario relevante (el territorio peruano) y la disposición nacional a emprender el desminado en él.


Y en el caso de la desautorización del ingreso a puerto de una fragata inglesa, la diplomacia ha confundido la solidaridad con Argentina sobre Malvinas con una suerte de alianza antibritánica.


En el caso de las minas chilenas el interés nacional principal es el ejercicio jurisdiccional en el territorio que es afectado por un statu quo en el escenario oceánico hasta que la Corte defina el límite marítimo. Como se sabe, el límite terrestre no está cuestión porque éste ya ha sido formalizado en 1929. Sin embargo, Chile desea extender a tierra el planteamiento de que el límite marítimo empieza en el Hito 1. Al respecto se ha establecido un compás de espera para no afectar el proceso.


Pero ello no implica que en situaciones emergentes, como el caso de las minas, el Perú se prive de conductas materiales que tendrán efecto en La Haya y privilegie el anuncio anuncio notarial de que la acción chilena no prejuzga sobre los derechos peruanos. La acción reclamada no implica conflicto sino participación en las tareas de desminado y también denuncia de quien, pretendiendo posesión, incumple con las obligaciones internacionales en la materia.


El exceso de precaución procesal es aquí tan antiestratégico como el de negar puerto a una fragata inglesa que no porta bandera malvinense cuando el Perú no ha establecido alianza con Argentina ni está en guerra con el Reino Unido. El Perú ya ha demostrado dramáticamente su compromiso platense y, mientras no haya guerra, tiene derecho a mantener las relaciones más convenientes con un importante socio occidental.


0 vistas

Entradas Recientes

Ver todo