• Alejandro Deustua

Indicadores y Perfomance Económica

Los indicadores económicos son elementos indispensables para el comportamiento ordenado y racional de los actores en el sistema global. En buena medida, el orden en él depende de la consistencia y credibilidad de esos mecanismos de señalización en tanto éstos generan expectativas sobre cómo maximizar ganancias o reducir pérdidas sea en los mercados de panllevar, sea en los bursátiles.


Si en tiempos de estabilidad los indicadores económicos son indispensables para elegir, en tiempos de turbulencia la calidad de los mismos pueden hacer la diferencia entre la solvencia y la quiebra del agente o entre las posibilidades de adaptación o materialización de riesgos de desajuste del mercado. De allí que un adecuado sistema de indicadores debe contar, además, con buenos mecanismos de alerta.


En lo que hace a la crisis financiera y cambiaria que afecta al sistema económico global, las alertas han funcionado magníficamente. Desde el año pasado casi todas las organizaciones mutlilaterales y privadas convenían en que la economía global, a pesar de su extraordinario crecimiento, estaba siendo presionada por riesgos manifiestos. Entre ellos destacaban tres: los desequilibrios económicos generados por los desbalances comerciales entre las economías mayores, los altos precios del petróleo y la burbuja de bienes raíces.


Con mayor o menor intensidad estos riesgos fueron discutidos públicamente. La interrogante al respecto residía menos en su magnitud que en la determinación de sus consecuencias. En efecto, algunos sostenían que, de agravarse estos riesgos, podía ocurrir una mayor desaceleración de la economía norteamericana que llevara a un "aterrizaje suave" de la misma acompañada de un contractivo efecto global. Esta fue la opinión general de los organismos interestatales. Otros, sin embargo, advertían sobre la posibilidad de una recesión si uno de esos riesgos (especialmente, la burbuja de bienes raíces) se incrementaba fuertemente. Así lo sostenían publicaciones especializadas (uno de los escenarios de The Economist) y analistas particulares (como, quizás, Roubini).


Sin embargo, si estos riesgos estaban a la vista, las proyecciones de perfomance elaborada por ciertos organismos (el FMI, entre otros) no los traducían probablemente estimando que la solidez económica era todavía consistente. Así hace apenas dos meses, el FMI consideraba que la economía global continuaría creciendo fuertemente y, en consecuencia, corregía al alza su proyección de la perfomance mundial de 4.9% a 5.2% para este año y el próximo.

Ahora, ante el estallido de la burbuja de bienes raíces y su impacto en la reducción de confianza y del crédito a pesar del recorte de la tasa de interés de referencia del FED en 0.5 puntos, el FMI ha corregido hacia abajo sus estimados de crecimiento. En efecto, en una aparente filtración de lo que será su próximo reporte, ese organismos considera hoy que la economía global, aunque creciendo aún importantemente, reducirá su tasa de 5.2% a 4.8%. Ello implicaría contracciones de las economías norteamericana (de2.8% a 1.9%), de la eurozona (de 2.5% a 2.1%), de Japón de (2% a 1.7%) y de China (de 10.5% a 10%). La India se mantendría en 8% (FT).


Ello obligará quizás al Ministerio de Economía a corregir los estimados del Marco Macroecnómico Multianual 2008-2010 (agosto) que, considerando para el próximo año 2.2% para Estados Unidos, 2.7% para la Unión Europea, 2.4% para Japón y 11.4% para China, estimó un crecimiento nacional de 6.2% para el 2008.

Estas variaciones muestran que la economía no es una ciencia exacta, que la actividad prospectiva en ese campo lo es menos y que, además, puede ser bastante inconsistente. En efecto, el Informe sobre Comercio y Desarrollo del Banco Mundial del 2007 proyectaba hace tiempo un crecimiento global de 3.4% (¡ -1.4% que la proyección actualizada del FMI!).

A la luz de estas disparidades econométricas, es evidente que además de la necesidad de afinar las metodologías de construcción de indicadores económicos fundamentales resulta indispensable una estandarización de los mismos. Un sistema económico global no debiera aspirar a menos como tampoco debiera ocurrir con los requerimientos de racionalidad de sus agentes.



0 vistas

Entradas Recientes

Ver todo

La Política Exterior en el 2007

En el 2007 muestra política exterior ha contribuido a consolidar la dimensión occidental de nuestra inserción extraregional. Ese esfuerzo...

Susbríbete a nuestra revista

SmartBoy 2020