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POLITICA BILATERAL |
La injerencia venezolana
Alejandro Deustua
11 de enero de 2006
La incorporación de Bolivia, a través
de su presidente electo, a la alianza cubano-venezolano ha intensificado
en el presidente Chávez la percepción de que, efectivamente,
él y su gobierno constituyen imprescindible factor de cambio
del orden regional y de los regímenes nacionales latinoamericanos.
La injerencia en asuntos internos de sus vecinos es
un instrumento deliberado de política exterior que el señor
Chávez empleará, por tanto, al margen de que aquélla
vulnere el derecho internacional. Si el gobernante de Venezuela
desea hacer la revolución, exportarla y alterar la polaridad
del sistema internacional, él recurirá al ejercicio
primario de políticas de poder antes que al Derecho Internacional
Público. Así lo requiere su “boliviarianismo”
de gran diseño.
Por ello, para contestar la reiterada injerencia en
el proceso electoral peruano no basta con establecer que ésta
atenta contra el ordenamiento jurídico, ni con la acción
diplomática (el llamado a consultas de nuestro embajador)
ni con una declaración presidencial de protesta. El Perú
debe responder políticamente en la OEA y mediante alianzas
regionales para contener al “irrepremible” señor
Chávez. Nuestro país no será, a través
del gobierno venezolano, escenario reeditado de la ambición
internacional cubana de los 60.
ADC |