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POLITICA BILATERAL |
Bolivia. Referendo Estratégico para
el Gas
El gobierno del Presidente Carlos Mesa de Bolivia,
ha establecido los contenidos del referendo que de acuerdo a la
Constitución, puede realizar para definir el destino del
gas natural. La consulta popular es un nuevo mecanismo que desde
el mes de febrero último, se ha incorporado al texto constitucional
y que permite al Estado contar ahora, con la decisión ciudadana
sobre un tema que por muchos años ha afectado a la política
nacional, incluyendo la caída del Presidente Gonzalo Sánchez
de Lozada en octubre último. La estrategia gubernamental,
no solamente solicita apoyo para las decisiones que adopte con relación
a la exportación del gas, sino que le permitirá trazar
las bases de una nueva política energética para Bolivia.
El referendo a realizarse el 18 de julio próximo,
vendrá a despejar dudas, opciones encontradas e intereses
nacionales de tres países que han venido esperando: la decisión
de la exportación de los ingentes recursos gasíferos,
conocer el volumen del financiamiento necesario de acuerdo a precios
actualizados y concreción de la vía de salida del
gas hacia un puerto en el Océano Pacífico. Como es
conocido, Chile y Perú compiten por obtener el tránsito
del gaseoducto y definir que puerto debe servir para su embarque;
además recientemente se ha dado lugar al endurecimiento de
las relaciones entre Chile y Argentina por el abastecimiento de
energía a nuestros vecinos del Sur.
Las preguntas que realizará el Gobierno a la
población, en todo caso, señalan algunos direccionamientos
bastante precisos. Uno de ellos es la reiteración de Bolivia
de la exigencia “de una salida útil y soberana”
a través de Chile, objetivo prioritario del país altiplánico.
Las decisiones que se adopten como consecuencia del
referendo, tienen igualmente una alta importancia para el futuro
económico de Bolivia al establecer la nacionalización
de los hidrocarburos en boca de pozo, es decir “la propiedad
real que es Estado boliviano debe tener sobre la totalidad de sus
hidrocarburos”; para ello se potencia la empresa Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos, afirmando que se espera
que la empresa “asuma el papel protagónico en el sector”.
Estas decisiones suponen el establecimiento de impuestos y regalías,
“llegando hasta el cincuenta por ciento del valor del gas
y el petróleo a favor del país” –dice
el texto de las preguntas del referendo-. Los costos reales de la
inversión calculada por el consorcio multinacional que previamente
demostró el mayor interés por la operación
total del complejo de obtención, transporte y exportación
del gas, había sido calculado en 6,500 millones de dólares,
aproximadamente. Las nuevas exigencias que defina el Gobierno de
Bolivia pueden alterar significativamente el monto de financiamiento
del proyecto, obligando a recalcular el volumen de la inversión
y las condiciones de pago. Mientras tanto, el Gobierno boliviano
ha avanzado por vías políticas, en tratar de asegurar
los mercados, de la costa oeste de Estados Unidos y los de México.
En el caso que la alternativa peruana sea la oportunamente
preferida para la exportación del gas, obliga a nuestro país
a disponer de planes de dimensión macro regional para optimizar
los beneficios previstos y establecer los medios que puedan incrementar
la disposición de algunas de las externalidades de la ingente
inversión, capaz de dinamizar la economía y los índices
sociales más significativos de la región sur del Perú.
(PRN) |