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OTROS ASUNTOS
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Brasil, Planificación y Largo Plazo
En el Perú de hoy hemos perdido interés por la previsión
del futuro; las consideraciones prospectivas vitalmente útiles
para nuestro desarrollo y presencia internacional, están
cada vez más lejanas de los ámbitos gubernamentales,
empresariales, universitarios, los organismos no gubernamentales
y hasta de las decisiones de la vida familiar. Cada vez con más
urgencia se requiere disponer de líneas orientadoras y capacidad
institucional que nos permitan observar y diseñar escenarios
alternativos de mediano y largo plazo.
Uno de los instrumentos más eficaces de superar las incertidumbres
de la vida cotidiana es la planificación estratégica,
en un país de crisis y casi ausente de respuestas a inquietudes
ciudadanas del presente y con mayor razón de futuros posibles.
Se trata en realidad de pasar de la "predicción"
que tiene naturaleza cercana a la ficción, a la "previsión"
que supone la existencia de una racionalidad operativa y eficaz,
compartida por los protagonistas de la realidad nacional y regional,
tanto del sector público, como del vital mundo empresarial
productor y gestor de la economía. Se trata también
de superar las carencias y desigualdades de la sociedad, de la inserción
competitiva e influyente de nuestro país en el sistema internacional
de relaciones en tiempos de globalización. El ejercicio técnico
del planeamiento para disponer de una visión del Perú
en el largo y los medianos plazos correspondientes, supone la acción
prospectiva y concertada para construir nuevos escenarios alternativos.
El largo plazo en la actualidad, cubre períodos de 10 a
12 años para los cuales existe información y criterios
presuntamente válidos. Existen también formas de diseño
de imágenes para plazos mayores hasta de treinta o cuarenta
años, con rangos de certeza más reducidos en cuanto
la operación de sus factores integrantes, pero muy útiles
para disponer de paradigmas que ayudan a establecer objetivos más
o menos definidos. Uno de estos ejercicios de largo plazo ha sido
realizado recientemente por el Banco de Inversiones Goldman Sachs
que ha examinado el período que llega hasta el año
2050 aproximadamente para señalar las potencias económicas
a nivel mundial en base a un complejo conjunto de variables que
incluyen algunas políticas, como la estabilidad nacional
y fortalecimiento institucional de los países.
Los resultados son importantes. A mediados de siglo, Brasil sería
el único país latinoamericano en lograr uno de los
primeros puestos. Ocuparía el quinto lugar, después
de China, Estados Unidos, India y Japón. Ocupar este lugar
supone llegar a un PBI mayor a seis billones de US dólares,
medidos en dólares del año 2003 y un crecimiento anual
promedio de 3.6%.
Para nuestros vecinos con los cuales hemos convenido el 2003 una
Alianza Estratégica; estas cifras no constituyen una novedad,
son producto de un largo proceso incremental hacia un paradigma
de desarrollo con políticas nacionales que provienen de los
lejanos años del Presidente Fernando Collor de Melo, luego
Fernando Henrique Cardozo avanzó programadamente en algunas
líneas estratégicas y todos conocemos hoy los alcances
de la activa Política Exterior en materia económica
del Presidente Lula.
Quedan sin embargo, cuestiones por resolver, dudas y alternativas
de viabilidad que puedan confirmar la certeza de las proyecciones
y atrevidos cálculos realizados.
Percy Rodríguez Noboa
Consultor Internacional
26-02-04
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