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OTROS ASUNTOS
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Hacia la Internacionalización del Desarrollo
del Sur
Por: Percy Rodríguez Noboa
El progresivo deterioro económico y social del Sur del Perú,
ha sido una constante en los últimos años. A ello
han contribuido múltiples razones de orden productivo y financiero,
derivadas en gran medida de alteraciones significativas en patrones
de crecimiento anterior y la inadecuación de las respuestas
regionales a renovadas formas de organización de la actividad
económica a nivel nacional y local. Sin embargo, el último
año esta situación general viene recibiendo el impacto
de dos procesos que pueden ser fundamentales y que en medida de
éxitos y cumplimiento de propósitos declarados, pueden
transformar positivamente las perspectivas del futuro próximo.
Uno de ellos es la creación y funcionamiento de los gobiernos
regionales como consecuencia de un importante esfuerzo descentralizador
y promotor del desarrollo. Cada región que todavía
corresponde a la demarcación política de departamento,
luego debe dar lugar a través de fusiones o alianzas estratégicas,
a regiones multidepartamentales en función a verdaderos espacios
económicos mayores. Este último tema puede tener especial
importancia para la estrategia de desarrollo del Sur.
El segundo recorre sus etapas iniciales; es la apertura de nuevas
vías y oportunidades de integración y cooperación
internacional con varios vecinos de países limítrofes,
en los cuales también existe interés y necesidad de
expandir mecanismos y desarrollos complementarios o estrechamente
interrelacionados. Corresponde al Gobierno Central y a los Gobiernos
Regionales y Locales involucrados, el examen en profundidad de estas
nuevas oportunidades y avanzar en un proceso irrenunciable: la Internacionalización
del Desarrollo del Sur, con ubicación estratégica
para el acceso de Sudamérica a las posibilidades que ofrecen
las economías de la gran cuenca del Pacífico.
Con relación a Brasil, los avances realizados durante el
presente año a través de acuerdos internacionales
y participación conjunta de ambos países en proyectos
de desarrollo, constituyen posibilidades ciertas para iniciar pronto
un camino activador de la economía macro regional del Sur
y la dinamización de sus enormes potencialidades. Los acuerdos
formalizados para interconexión física e integración
económica del Eje Sur y acceso al par portuario complementario
Ilo y Matarani, son parte de una Alianza Estratégica de alcance
mayor que incluye igualmente promoción de inversiones, complementaciones
comerciales y múltiples vías hacia amplios marcos
de integración bilateral.
Mención particular merece el caso de las perspectivas del
desarrollo turístico y comercial a la luz de las nuevas posibilidades
internacionales. El incremento de las frecuencias aéreas,
creación de vuelos transfronterizos y facilidades administrativas
para el tránsito de personas, pueden convertirse en importantes
dinamismos de desarrollo regional. Ello supone, por ejemplo, la
conformación de amplios sistemas de circuitos turísticos
que puedan, en torno a ventajas competitivas existentes como Cusco
o Machu Picchu, posibilitar la expansión de la "oferta
turística exportable" y mayor integración y crecimiento
en distintas áreas de la Macroregión.
Está vigente la posibilidad de la salida del gas de Bolivia
por Ilo, sometida en las últimas semanas a serios cambios
de la política boliviana y a la evaluación de nuevas
perspectivas en beneficio de la economía del Sur del Perú
como la ejecución de múltiples obras de infraestructura
de las cuales solamente las obras portuarias alcanzarían
un valor mayor a 2 mil millones de dólares, más una
planta de licuefacción, desarrollo de la base de la industria
petroquímica y beneficios previstos en la exportación
pesquera, actividades ganaderas y avícolas en el altiplano
y múltiples transformaciones en la base productiva regional.
Existen, por otra parte, distintos avances en ambos países,
dirigidos hacia Programas de Desarrollos Regionales compartidos
con el occidente de Bolivia - incluye la ciudad de La Paz- junto
al establecimiento, al finalizar el año 2004 de un Mercado
Común con Bolivia, llamado a dinamizar el comercio, los servicios
y los flujos financieros correspondientes.
Bolivia, en todo caso, dispondrá de extendidas facilidades
portuarias en Ilo, más la aceleración de programas
vigentes en distintos campos de complementación productiva
en las áreas portuarias del sur peruano. Diversos acuerdos
de carácter fronterizo y de puesta en valor de potencialidades
del Lago Titicaca en función de desarrollos regionales, continuarán
incrementándose en campos precisos de crecimiento.
Puede tener igualmente especial importancia la posibilidad de conversión
progresiva de un "Espacio Trinacional" -o "Triángulo
Complementario" como ha sido calificado recientemente por el
Presidente Carlos Mesa de Bolivia (Los Tiempos 12/11/03)-; de desarrollo
e integración constituido por el sur del Perú, occidente
boliviano y 1ª Región de Chile, que dispone en la actualidad
de los primeros estudios y evaluaciones. Por otro lado se aprecia
que en las últimas semanas, el interés de Chile por
avanzar en la implementación de áreas concretas del
tratado de Libre Comercio (TLC) incluido en el Acuerdo Bilateral
de Complementación Económica vigente desde 1998. En
este aspecto se viene avanzando hasta la fijación preliminar
de prioridades a nivel de productos que buscarían adicionalmente
el establecimiento de alianzas estratégicas para financiamiento,
estrategias de comercialización y de desarrollos tecnológicos
en ambos países.
Desde un punto de vista más general, el reciente acuerdo
de Libre Comercio del Perú con el MERCOSUR brinda la posibilidad
de acceder a un mercado de 240 millones de personas (casi 160 millones
de ellas de Brasil) y ser actores de primera línea, por ubicación
estratégica, en el proceso de convergencia del MERCOSUR con
la Comunidad Andina.
Todas estas alternativas implican vías comerciales de ida
y de venida y deben merecer en cualquier caso una especial y oportuna
consideración compartida de empresarios de diversas magnitudes
y de los correspondientes gobiernos regionales. Son retos formidables
para el futuro del sur, que requieren igualmente de avances imaginativos
y audaces en el camino de:
a.- Fortalecimiento real de las capacidades institucionales y renovados
procesos organizativos en el sur.
b.- Planificación cuidadosa y estrategias acertadas para
escenarios nacionales e internacionales de mediano y largo plazo,
e
c.- Identificación y desarrollo de proyectos productivos
a fin de disponer oportunamente en el sur, de programas precisos
y priorizados de inversión para el corto y mediano plazo.
Estos propósitos requieren en todo caso de avances en campos
como:
- Expansión de la inversión privada con el renovado
sentido de ampliar nuestra capacidad productiva y de exportación
a los países vecinos, tratando de utilizar distintas facilidades
de promoción a nivel regional, como operaciones de financiamiento
de proyectos vía concesiones, alianzas estratégicas
con capitales externos u operaciones financieras compartidas,
entre otras. Conviene asimismo destacar la importancia que podría
tener la existencia de un mecanismo que permita incentivos (o
"compensaciones") a las inversiones fuera de Lima, como
instrumento de real apoyo a la descentralización y los
desarrollos regionales correspondientes.
- Ampliación y adecuación estratégica de
las potencialidades institucionales y de inversión pública
existentes, provenientes del Estado y de los gobiernos regionales
y locales. En algunos casos ello podría significar la reorientación
de los Programas de Inversión Regional en actual proceso
de formalización.
- Se necesita con urgencia establecer criterios operativos orientados
hacia la mayor integración productiva del sur a través
de fusiones o alianzas de regiones, departamentos o espacios económicos
complementarios para el mayor dimensionamiento de nuevas posibilidades.
- La intensificación de diversos esfuerzos hacia la conformación
de "clusters" o aglomeraciones productivas dentro de
las nuevas exigencias de la realidad internacional, puede ser
un instrumento especialmente positivo en el sur; así como
la integración de la pequeña empresa a procesos
mayores y a renovadas cadenas productivas para hacer frente al
impacto de la oferta externa, más aspectos vinculados a
la incorporación de avances tecnológicos y de calificación
de recursos humanos para incrementar niveles de competitividad
necesarios en el futuro próximo. Algunos ejemplos interesantes
sobre la importancia de la conformación de "clusters"
regionales podrían ser la gran minería y su mayor
vinculación con la economía regional, la creciente
conformación de un cluster textil con lana de auquénidos
en actual expansión o las asociaciones de productores agrícolas
y pecuarios para impulsar la exportación concertada de
los mismos, hacia nuevos mercados ampliados.
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