 |
OTROS ASUNTOS
|
INTEGRACIÓN PERUANO - BOLIVIANA - CHILENA
Las posibilidades de integración entre el sur del Perú,
el occidente boliviano y el norte chileno han venido siendo estudiadas
por académicos de los tres países. Las soberanías
nacionales no han sido puestas en cuestión al tiempo que
los intereses nacionales de los tres países se han incorporado
explícitamente a los trabajos.
Los requerimientos de complementación económica,
de integración física, de prospección de ventajas
competitivas, la proyección conjunta sobre el continente
y sobre el Pacífico, la cohesión de una región
que estuvo anteriormente articulada y que hoy se atomiza en relaciones
bilaterales y la necesidad de vitalizar el área en el marco
de la satisfacción de objetivos nacionales han sido los propósitos
explícitos de los trabajos. Éstos han empezado por
una evaluación de las respectivas percepciones nacionales
en relación al vecino y han continuado con la indagación
de los intereses nacionales y trabajos sectoriales realizados desde
la perspectiva de cada una de las instituciones participantes.
Aquí se presentan, desde el punto de vista de un académico
peruano, el segundo punto.
3.- Los Intereses Peruanos.-
En lo que toca al presente encuentro debe recordarse que los puntos
que van a tratarse han sido enunciados en anteriores oportunidades
aunque desde otro punto de vista. Su dimensión política
es evaluada desde la perspectiva académica y, por tanto,
no compromete al gobierno del Perú.
En lo que hace a los intereses nacionales involucrados en este
proyecto debe reiterarse que el primero concierne a la restauración
de la unidad económica de Tacna y Arica. La proyección
de ese interés implica la recomposición productiva
de la unidad económica Tacna-Arica. De ninguna manera este
punto involucra reivindicación de soberanía.
El segundo interés a considerar es el desarrollo del sur
del Perú entendido en su propia especificidad articulada
con la singularidad de las áreas vecinas en Bolivia y Chile.
El tercero consiste en la consolidación fluida de la relación
entre el altiplano y el mar. Esta aproximación geopolítica
es una de las principales variables de la cooperación tripartita
en la zona. Se trata de una aproximación integradora en la
que el enfoque geopolítico de las tres partes puede concurrir.
De ninguna manera puede entendérsela como una aproximación
conflictiva.
3.1.- Sustentación de los intereses peruanos.-
En cuanto a la unidad económica de Tacna y Arica, se debe
poner el acento en las complementariedades pero también en
aquellos puntos que vayan más allá de éstas.
Aquí hay dos variables adicionales a considerar: la de las
identidades y la de los factores de conflicto. El trabajo debe afrontar
tanto lo que nos vincula como lo que entorpece una buena relación
en la zona con el propósito de su mejor tratamiento. Sería
imprudente iniciar un trabajo como el que se pretende considerando
sólo los puntos de aproximación e ignorar el lado
de los obstáculos. De ocurrir así, luego éstos
aparecerán en el camino sin que el grupo cuente con elementos
de prevención y de eventual solución.
Un primer punto concierne al interés peruano por el restablecimiento
de la unidad económica Tacna-Arica, comprende el aprovechamiento
eficientemente las facilidades peruanas en la zona, que hasta ahora
no arroja resultados visibles. Además debe mejorarse el régimen
de libre tránsito y establecer mecanismo claros para la fijación
de puestos de control.
De otro lado, aunque los avances andinos en materia de libre tránsito
y del régimen fronterizo desde el punto de vista de la liberalidad
ya han sido mencionados y no correspondan exactamente al tema de
la unidad económica entre Tacna y Arica, a la luz de la experiencia
inmediata que causó el desentendimiento diplomático
peruano-boliviano y los flujos migratorios (cuyas magnitudes ya
conocemos, especialmente los que van del Perú hacia Bolivia
y hacia Chile), debiera examinarse el tema también desde
el punto de vista del control. No es seguro que los SEBAF aseguren
un política de control de tránsito de personas que
eviten consecuencias que hemos experimentado hace una par de meses.
Esto implica una mejora en el trato de parte de las autoridades
receptoras y una mayor eficacia en la detección de los elementos
criminales en el origen. Ello corresponde también al acápite
de seguridad que se contempla en este proyecto.
En cuanto al segundo interés peruano -el que concierne al
beneficio de sur del Perú-, es necesario determinar la especificidad
regional -más allá de su configuración ideal-
de manera convergente con la concepción regional de los vecinos
con el propósito de tener una noción conjunta de lo
que significa una región, cuáles son sus variables
y complementariedades reales antes que ideales. Para ello deberíamos
poder definir, de manera conjunta los elementos constitutivos de
una región y no sólo las categorías departamentales
que la integran. Es posible que dentro de esas reparticiones existan
factores que no son propias de una región. Así como
pueden haber otros que, estando subordinados -como por ejemplo los
factores culturales-, deban ser considerados en su verdadera potencial
constitutivo del espacio regional a trabajar. Los sectores económicos
y las instituciones políticas capaces de ser incluidas en
la región no son las únicas que definen el ámbito
regional.
En lo que hace a la relación entre el mar y el altiplano
es necesario definir sus interacciones e identificar a los actores
que lo influencian determinantemente. En ese marco, los espacios
influenciados constituyen un escenario que debemos investigar. Se
considera necesario que el desarrollo de este acápite involucre
dos etapas. La primera concierne a Tacna y Moquegua en el proceso
de integración a la zona que vamos a tratar. Desde el punto
de vista de la proyección altiplánica se considera
que para el sur del Perú es fundamental la consolidación
del núcleo de cohesión Arequipa-Puno. Una aproximación
regional al tema no es sustentable si es que no se identifica, con
propósito consolidador, un núcleo de cohesión
mayor como centro de gravedad en cada país. En la sierra
del Perú éste es el que articula Arequipa y Puno.
En el mar es Tacna-Moquegua donde el tema principal es el tema es
el portuario y el espacio marítimo.
En el altiplano y su área de influencia quizás el
mecanismo que debiera concentrar la atención en el desarrollo
del presente trabajo es el modelo de la Autoridad Autónoma
para la regulación de la cuenca del lago Titicaca. Este es
un modelo de gestión espacial excepcionalmente moderno que
quizás contraste con la precariedad de la zona pero que ha
funcionado magníficamente bien en beneficio de la cuenca
y de Perú y Bolivia. Siendo el único mecanismo útil
establecido en la zona para el manejo espacial, es necesario estudiar
la posibilidad de su aplicación - en su actual versión
u otra- a otros sectores.
El tema de los actores regionales merece especial atención.
Se requiere al respecto identificar bien el carácter poblacional
de la zona, especialmente en lo que hace a su dimensión étnica.
Esta característica marca un punto de referencia muy importante
en el desarrollo político de la zona.
En la perspectiva económica entre los agentes relevantes
están las empresas y los empresarios en la zona más
allá de que éstos estén o no aprovechando las
ventajas comparativas de la misma. Los flujos interegionales-y el
valor de los mismos- en función del potencial valor agregado
que puede brindarse en la zona contribuirá sustantivamente
al trabajo.
Entre los representantes políticos relevantes de la zona
están las entidades públicas y administrativas además
de los respectivos representantes con fuerte incidencia en la región.
Aquí es necesario estudiar la complementariedad que pueda
desarrollarse y establecerse entre ellos.
Obviamente, el otro actor importante es la fuerza armada y la fuerza
policial establecida en el área. Las interacciones entre
las instituciones de las tres nacionalidades deben estudiarse tanto
en función de los procesos que se establecen entre esas fuerzas
como en función de la intensidad y constancia con que se
producen esas interacciones. Estudiar las circunstancias, la estabilidad
o inestabilidad de las interacciones y analizar sus modalidades
es un ejercicio indispensable.
La incidencia de los diferentes agentes del sector público
en la región podrá medirse quizás en términos
de la cooperación institucional establecida a través
de convenios existentes en la zona. Ello requerirá una ardua
tare de evaluación y cuantificación de las interacciones
y de los requerimientos correspondientes.
Los escenarios determinantes - el altiplano, el desierto y el mar-
deberán ser estudiados en su propio contexto y a través
del uso que los agentes dan a esos espacios. Esto tiene una proyección
tanto geopolítica como ambiental.
Las zonas de aprovisionamiento, que no son externalidades, conciernen
a las áreas vinculadas de Brasil, Argentina y el oriente
boliviano. Esas zonas no pueden ser consideradas como aleatorias
en tanto ellas generan una significativa oferta exportable. Dada
su magnitud, su capacidad de alimentar la zona trinacional y de
fomentar la cooperación en el manejo de la oferta proveniente
de la zona de aprovisionamiento los agentes económicos de
la misma así como las autoridades políticas relevantes
deben ser identificados con el propósito de buscar una vinculación
activa con ellos.
Para evaluar mejor la proyección de la zona de aprovisionamiento
hacia el continente y hacia el mar se debe analizar cuáles
son las mejores vías de interacción con el Cono Sur
con especial atención a la infraestructura física.
Aquéllas se refieren a los mandatos del Convenio Andrés
de Santa Cruz, a la hidrovía Paraná-Paraguay, a las
carreteras bioceánicas y las que sean relevantes para la
interacción regional según la identificación
realizada por los ministros de transporte y comunicaciones suramericanos
(IIRSA).
En el ámbito marítimo, puede adelantarse que en el
ámbito de la Cuenca del Pacífico será difícil
separar el tema estrictamente político del tema económico.
Por ejemplo, los condicionamientos geopolíticos de la Cuenca
no pueden ser adecuadamente evaluados prescindiendo del impacto
desestabilizador que produce la recesión y los efectos subyacentes
de la crisis asiática de 1997 (si con posterioridad a la
reunión se constató un impulso reactivador en la zona,
es igualmente necesario estudiar el fenómeno). Ello es especialmente
importante en el sur del Asia (p.e. los casos de Indonesia y Filipinas)
y de Japón. Ese tipo de problemática no puede estudiarse
en compartimentos estancos económicos o políticos.
(Con posterioridad a la reunión, la crisis del 11 de setiembre
puso de manifiesto las necesidad de estudiar el impacto desestabilizador
del conflicto de Afganistán en la India, Pakistán
y China como potencia medias con fuerte impacto en la zona asiática
de la Cuenca del Pacífico).
A este componente de seguridad extraregional debe agregarse los
elementos de seguridad interna como lo son, entre otros, las medidas
de fomento a la confianza y las instituciones que las llevan a cabo.
Al respecto, es necesario hacer un catálogo de los regímenes
existentes porque no son de dominio público. Parte de la
definición de confianza radica en su visibilidad para los
actores relevantes. Hoy esa visibilidad es aún insuficiente
con una cuestionable tendencia hacia el ámbito de la reserva.
Asimismo es necesario evaluar cómo operan las reuniones
entre las respectivas Fuerzas Armadas en la zona, con qué
periodicidad se dan estas reuniones y cuáles son sus agendas.
En este marco, el tema del desminado es muy importante para Perú,
Bolivia y Chile.
De este acápite no puede excluirse los términos de
relación entre las respectivas fuerzas policiales especialmente
en su comportamiento cooperativo en relación al crimen organizado.
Aquí debe concentrarse la atención en las acciones
conjuntas o singulares contra el narcotráfico, el contrabando
y las bandas, especialmente aquellas que trafican armas cortas y
el terrorismo.
De otro lado, el tema de las migraciones no debe considerarse solamente
como un tema social. Es un tema político y es un tema de
seguridad. Es necesario estudiar los impactos que estas migraciones
causan a la vez que analizar sus causas y sus modalidades. El tema
del arraigo poblacional es aquí de la mayor importancia.
La migración en la zona no se entenderá bien si no
se comprende que es el campo el que está expulsando al poblador.
El IICA puede ser aquí de extraordinaria ayuda con el propósito
de sugerir política de incentivos a la fijación del
poblador en su lugar de origen.
De otro lado, parece importante incluir el tema de los desastres
naturales y la aproximación a los mismos como un interés
compartido en la zona. Los desastres naturales son un tema de seguridad
no convencional que es indispensable considerar. Es indispensable
evaluar los mecanismos de cooperación que puedan establecerse
autónomamente entre los responsables del sur del Perú,
del norte de Chile y del occidente de Bolivia, de manera que no
se tenga que esperar la ayuda de las respectivas capitales. Aquí
sería necesario estudiar cómo se puede lograr apropiados
niveles de aprestamiento.
(ADC)
|