Palabras del Ministro de Relaciones Exteriores, José A. García Belaunde, en ceremonia en que el Perú asumió la Presidencia Pro Tempore de la Comunidad Andina
-------------------------------------------------------------------------------
Oficina de Prensa y Difusión
Lima, 22 de julio de 2009
Señores Cancilleres,
Señora Ministra de la Producción, antigua Representante del Perú ante la Comisión de la Comunidad Andina,
Señor Presidente y Miembro del Tribunal Andino de Justicia,
Señoras y señores Parlamentarios Andinos,
Señores Embajadores de los países miembros y de los países asociados,
Señores Directores Generales, Directora General.
Señoras y señores, amigos todos,
Hace 20 años en la emblemática Islas de los Galápagos, los Presidentes Andinos, que encontraban un Pacto Andino agónico víctima de la famosa década perdida, la década de los 80, decidieron asumir con sinceridad, con valentía y con compromiso la tarea de darle una nueva vitalidad y un nuevo aliento a la integración andina. Entonces, aprobaron ellos el famoso Diseño Estratégico que fue una hoja de ruta bastante bien hilvanada y que nos permitió años muy importantes de crecimiento y de profundización de la integración; que permitió además ir a una reforma institucional que significaría poner la integración dentro de una dimensión política, pues finalmente eso es la integración, el ejercicio de una voluntad política.
Veinte años han pasado y creo que lo que hemos visto hoy, lo que hemos escuchado hoy, es un ejercicio tan sincero como el que llevaron a cabo los Presidentes en ese momento y espero que tengamos la misma voluntad y la misma capacidad para asumir compromisos y salir adelante.
Veinte años después somos capaces de mirarnos francamente y decirnos qué cosa está mal, qué cosa debemos hacer y creo que debemos también decirlo qué no podemos hacer.
Quizás lo más importante como experiencia, como patrimonio adquirido - diría yo – está en el hecho que teníamos en la Comunidad Andina, una institución que ha sabido acompasar los tiempos, que ha tenido la capacidad de asumir nuevos retos y dar respuestas efectivas a las nuevas circunstancias.
Y, como quiera que estas son nuevas circunstancias, debemos asumir que requieren nuevas respuestas, nuevas conductas y nuevas actitudes.
Para mí es muy claro que hay diferencias bien definidas en materia de lo que son concepciones del desarrollo, de integración, de la inserción competitiva de nuestros países; y eso nos obliga entonces a ser bastante pragmáticos y bastante francos.
Empecemos con no olvidar la famosa frase de Goethe: “gris es toda teoría; verde es el árbol de la vida”.
Entonces, apartemos un poco las teorías, dejémoslas en el campo que están, identifiquemos entonces la vida. La vida es lo que los ciudadanos andinos llevan cada día y lo que ellos esperan también cada día que hagan sus Gobiernos en un proceso de integración.
Así, quizás ha llegado el momento de decir: “hagamos un repliegue estratégico”, que lo adquirido, lo mantengamos y que podamos proyectar una agenda un tanto diferente; pero sí absolutamente andina, sí absolutamente consensuada y sí con una carga de entrega hacia las poblaciones.
Una agenda realista, que nos comprometa a actuar y cuyos beneficios de esta acción sean los hombres y las mujeres de nuestros países porque ya se ha dicho más de una vez -y creo que ese es un déficit que seguimos arrastrando-: si algo le falta a esta integración es pueblo, es compromiso de los hombres y las mujeres de a pie y ese compromiso no puede ser -y creo que de alguna manera lo decía bien el Embajador Ramón Torres- no puede ser sino con una participación. A partir de más comunicación, a partir de la percepción de que es un proceso que involucra a todos y que beneficia asimismo a todos. Esa es la clave, la clave es la inclusión, la participación y el beneficio de todos.
Debemos pues saber aterrizar, debemos aprender hacer las cosas con una meta muy pragmática, muy concreta, muy bien dirigida. Creo que tenemos instrumentos, por ejemplo, en el desarrollo fronterizo tenemos el plan de acción que se adoptó en Santa Cruz de la Sierra; en desarrollo de infraestructuras físicas tenemos los programas de IIRSA y el Perú -lo dice su Representante con mucho orgullo- está cumpliendo cabalmente con los compromisos asumidos en materia de desarrollo en la infraestructura.
Decía yo que debemos consolidar este sistema de carreteras. Somos países demasiado articulados. Yo creo que fue Humboldt o algún otro viajero europeo del XVIII o del XIX que decía que cuando se hicieron nuestros países Dios se había olvidado del hombre, pues hizo una geografía tan compleja, tan difícil, tan hostil, que parece que no era para ser habitada. Esto es una tarea nuestra, desarrollar una infraestructura, un sistema de comunicación entre nosotros.
Hay y hubo iniciativas que por ahí habrá que rescatar de los archivos de la Comunidad Andina. Ahora que veíamos el video, a mí parece que ecuatorianos se quejaban del tema de los futbolistas; esta es una iniciativa que salió de esta Comunidad y que se frustró, ya sea en Cancillerías, en Ministerios de Comercio, en Ministerios del Interior, sabe Dios; pero se frustró. Ahora el video de esto nos trajo a colación una, pero deben haber una serie de iniciativas que es posible recuperar, actualizar y proponerlas.
Al mismo tiempo debemos se concientes de los retos y la agenda que nos plantea la crisis internacional.
Podemos discrepar y no nos vamos a poner de acuerdo porque para previsiones y futurología hay para todos los gustos y preferencias. Creo personalmente que la crisis no nos va a acompañar eternamente, ni mucho menos; pero si hay un tema que estaba antes de la crisis, que está con la crisis y que va a estar después de la crisis y que es un reto de trabajo para todos nosotros y es el cambio climático, la capacidad que tenemos nosotros de hacer una política ambiental comunitaria. ¿Seremos capaces de definir una política comunitaria en este año, trabajarla y aprobarla que tiene el Perú como responsabilidad?, yo quisiera pensar que sí.
Quisiera pensar que también es posible trabajar aspectos sociales como la migración laboral, a la que se hizo referencia acá en el video; los temas de la educación, de la salud, son todos los temas del desarrollo fronterizo.
Nuestros países tienen a diferencia de Europa, con cuyo sistema de integración siempre nos asociamos, nuestros países tienen en su zona de frontera, su zona de menor desarrollo. Esa sí es una tarea para nosotros y es una tarea en la que además es muy fácil actuar porque ya los actores sociales están actuando, lo que necesitan es más Estado estimulando esa actuación, esa integración y, por cierto, ese desarrollo.
Decía yo al inicio que tenemos que preservar lo adquirido. Preservar lo adquirido implica mejorar ahí donde es posible mejorar, temas como las que hacen las aduanas, la facilitación del comercio, al transporte, son temas que ya están, no se requieren grandes negociaciones; tienes una voluntad de lo que tengamos se preserve y se preserve de la mejor manera posible.
Creo también que es importante no olvidar que estamos en un mundo no justo, pero bastante globalizado y ese mundo globalizado implica varias cosas: una de las cosas a las cuales no se puede negar y que puede ser parte de una agenda, es la competitividad, qué es lo que somos capaces de hacer nosotros, los andinos, conjuntamente en materia de competitividad.
No creo que sea un tema conflictivo, no creo que sea un tema que cree disidencias; creo que es un tema muy importante que va a permitir una mayor, una más efectiva competitividad. Y empresas grandes no las necesita, las necesitan fundamentalmente las pequeñas, las medianas y micro-empresas. Cómo trabajamos para que esos actores de nuestra economía sean beneficiarios también de este proceso de integración, yo creo que con un buen programa de competitividad podemos dar un gran espacio.
He aquí uno de los temas que planteo yo que podrían ser. Yo voy a hacer llegar a la Secretaría General de ustedes señores Cancilleres, de los Representantes ante la Comisión, lo que pienso del Perú que podría ser una agenda de trabajo, que evidentemente no condiciona para nada y yo creo que, por el contrario, calza muy bien con el excelente trabajo desarrollado por los Representantes personales de nuestros Jefes de Estado; pero quizás frente a esta estrategia de más largo plazo, lo que estamos planteando nosotros es una agenda que nos pueda permitir empezar a trabajar esta Presidencia y que la Presidencia del próximo año que el Perú le entregue a Bolivia ya esté enrumbada con estos temas.
Si hay algo que marca la historia del Perú es su compromiso histórico con la integración. No sólo desde la famosa carta de Sánchez Carrión convocando a los países al Congreso Anfictiónico de Panamá, ahí donde ha habido integración o proyectos de integración ha estado el Perú, en los Congresos de Lima de 1846 y de 1854; y posteriormente, en todo intento en el siglo XX de crear mecanismos que una a los países.
Se ha recordado acá el pensamiento precursor de Haya de la Torre, parte de ese compromiso histórico de esta nación llamada Perú con la integración, con la unidad de los pueblos de América; y con esa responsabilidad histórica y con la humildad que da ese peso de la historia sobre nuestros hombros es que asumimos hoy este compromiso. Muchas gracias.
Discursos(31/07/2009)
|