Palabras del Ministro de Relaciones Exteriores José A. García Belaunde durante inauguración del seminario “Contenido y Aplicación de la Política Migratoria de la Unión Europea”
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Oficina de Prensa y Difusión
Lima, 23 de junio de 2009
Señor Stefano Sannino.
Señores y señoras Embajadores de los países de la Unión Europea y países de América Latina.
Amigos todos.
Creo que con la inauguración de este seminario abordamos uno de los temas más sensibles y más delicados de la extraordinaria agenda que tenemos con la Unión Europea. Extraordinaria porque es muy rica, y muy variada; porque nos plantea siempre nuevos retos y porque además si miramos atrás podremos decir que hemos sabido trabajarla conjuntamente de manera armoniosa.
Sí, una mirada con perspectiva histórica nos dice que hemos sido capaces siempre de crear espacios de diálogo y de reflexión, los que han terminado siendo los espacios de solución a nuestros problemas, de definición de políticas que asumimos comúnmente.
Creo que este tema es particularmente sensible porque toca a una historia muy antigua, porque la historia de las migraciones no empieza en este siglo, ni en el siglo XX, ni en el siglo XIX, migraciones han habido siempre.
Y lo único que han hecho estas migraciones es enriquecer las sociedades a donde se dirigían. Nosotros nos hemos enriquecido con nuestras migraciones europeas, asiáticas, africanas, que duda cabe. Yo creo que los europeos se están enriqueciendo con nuestras migraciones.
Hay una creatividad novedosa, un otro que aporta su propia cultura, su propia visión y que contribuye a enriquecer sociedades hacerlas más plurales, ricas y diferenciadas. Pero también aportan su trabajo, su ingenio, su laboriosidad.
Por si fuera poco además aportan a las instituciones porque no nos debemos olvidar que en países como Europa o el mismo Estados Unidos, la tasa de crecimiento vegetativo es muy baja, las expectativas de vida de las poblaciones han crecido mucho y justamente es esta fuerza de trabajo nueva que aportan los migrantes, la que está permitiendo en muchos casos solventar los servicios sociales y los seguros de vejez, etc.
En el caso peruano es muy interesante porque lo que hemos visto ahora con la crisis internacional es que pocos peruanos han vuelto; lo cual nos está diciendo de la capacidad que tienen nuestros migrantes peruanos de insertarse debidamente en la sociedad donde están.
Pero además y sorprendentemente el flujo de remesas apenas ha disminuido en un 10 por ciento, bastante menos de lo que habíamos calculado nosotros que podía ocurrir.
Y nos está diciendo entonces de que ahí donde están los peruanos, están bien instalados, son parte del proceso productivo y han sido capaces de sortear la crisis de tal suerte que ni se vienen, ni dejan de enviar lo que solían enviar.
En el caso europeo debemos tener un 30 por ciento de nuestros migrantes y fundamentalmente en dos países: Italia y España. 30 por ciento de nuestros migrantes ubicados fundamentalmente en Italia y en España. Y lo que nos están diciendo estás cifras es que se han incorporado buena y sanamente a ese mundo, esa tradición, esa cultura y que de alguna manera el Perú tiene una presencia también con ellos ahí.
No debo dejar de mencionar que quizá en los últimos meses hayamos tenido unos mensajes poco complicados de procesar en materia de política migratoria. Pero quiero creer que un seminario como este y otras aproximaciones que tengamos en un futuro cercano, harán posible que entendamos claramente que el migrante es una preocupación tanto del país receptor como de nosotros los países de origen y que conviene a todos por nuestras responsabilidades históricas, por nuestros compromisos por los derechos humanos, asegurarnos que la vida del inmigrante es la vida de una persona de trabajo, de bien y que no está sujeto a esas lamentables, felizmente excepcionales y condenados casos de xenofobia o de racismo, que pueden aparecer eventualmente en algunas sociedades.
Yo me alegro mucho de que podamos tener esta oportunidad de diálogo, de confrontar nuestras experiencias y de buscar políticas que podamos asumir conjuntamente; porque estoy convencido que tanto a la Unión Europea como al Perú, les interesa que haya una política migratoria de inclusión.
Me alegro de que este sea un espacio que se inicie con el Perú y que pueda ser un espacio de diálogo y reflexión, que más adelante pueda convocar a toda la región con la Unión Europea.
Me alegro mucho de que nuestro amigo Stefano Sannino esté en el Perú, en su nuevo cargo. Y les deseo a todos los participantes el mejor de los éxitos en las deliberaciones.
Gracias.
Discursos(03/07/2009)
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