Palabras del Ministro de Relaciones Exteriores, José A. García Belaunde, en la ceremonia de presentación del nuevo Secretario General, Julio Muñoz
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Oficina de Prensa y Difusión
Lima, 27 de Mayo de 2009
Señor Viceministro de Relaciones Exteriores,
Señor Secretario General de Relaciones Exteriores,
Señores Subsecretarios,
Embajadores,
Colegas todos,
Funcionarios administrativos, técnicos,
Creo que hoy iniciamos una etapa distinta diría yo, de modernidad.
Con la separación del cargo del Viceministro y Secretario General cancelamos un proceso en el cual durante años tuvimos la identificación del Viceministerio y de la Secretaría General en uno solo. Anteriormente incluso no se llamaba Viceministro sino Secretario General; así las funciones temáticas y las funciones administrativas estaban concentradas en una sola persona, en una sola oficina.
Hoy, al iniciar esta separación, no sólo creo que asumimos un compromiso con la modernidad, pues lo moderno es separar, es desconcentrar; sino también hacemos algo que creo que es muy importante para todos nosotros: nos igualamos al resto del servicio civil del Estado peruano.
Por alguna extraña razón que nunca comprendí bien, logramos diferenciarnos en nuestros títulos y en nuestras responsabilidades. Ya bastante diferencia era que tuviéramos una carrera con escalafón propio y con nombres indiscutibles e inconfundibles en ella; pero como si ello no fuera suficiente, nos inventamos títulos para los cargos diferentes a los que existen en otras ramas del Ejecutivo.
No creo que eso fuera bueno para nosotros, ni como imagen ni como percepción que podíamos tener nosotros mismos: diferenciándonos cuando todos somos finalmente servidores de un Estado, de una nación. De alguna forma esta Ley del Poder Ejecutivo y las Leyes Orgánicas que han salido de los Ministerios han empezado a uniformarnos como también debería ser uniformado todo el sistema de remuneración pensional, etcétera.
Creo pues que este es un paso muy importante en nuestro interés de gerenciar mejor nuestros propios recursos; pero es también una ruptura y hemos querido que esa ruptura sea hecha por una persona que nos inspira a todos nosotros confianza por su sentido de responsabilidad, por su lealtad con la casa y porque goza del prestigio que ha sabido conquistar en años de servicio esmerado al país y a esta Cancillería.
La elección de Julio Muñoz no es una elección gratuita, no es tampoco la elección de quien ya estaba en un puesto próximo para que pueda asumir esas responsabilidades de alguna manera casi automáticamente. La elección de él, como las elecciones que me ha tocado hacer para los diferentes cargos, ha sido pensada, meditada, reflexionada compartidamente con las autoridades de este Ministerio.
Creo que en él vamos a tener a la persona idónea para realizar este cambio, a la persona idónea que va a asegurarnos un cada día más eficiente manejo de la parte administrativa, de la parte que tiene hacer al personal, de la gerencia -finalmente- de este Ministerio que es una gerencia especial, compleja, que no es una gerencia fácil.
Yo tengo la máxima confianza en que esta responsabilidad que se asume por primera vez en el Ministerio la va hacer Julio Muñoz, nuevamente, demostrando su calidad de funcionario, su bonhomía; pero también su firmeza de carácter.
Deseo a Julio Muñoz el mayor de los éxitos y les pido a todos ustedes que lo apoyen desde el primer momento para que su gestión sea exitosa porque el éxito de él es el éxito del Ministerio todo.
Gracias.
FIN DE LAS PALABRAS
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