Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores José A. García Belaunde con motivo del saludo por Año Nuevo
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Oficina de Prensa y Difusión
Lima, 07 de enero de 2008
Esta es una ocasión para saludarnos mutuamente por el año que comienza, para desearnos mutuamente el mayor de los éxitos y bienestar personal y de nuestras familias.
El año 2008 es un año difícil y de muchos retos para la Cancillería. Ya teníamos desde antes el reto de la organización de dos Cumbres muy importantes; pero a esos dos retos se añade la presentación de la demanda para fijar los límites marítimos con Chile ante la Corte de La Haya, que es una decisión que se tomó posteriormente a los compromisos que asumió el Perú con la Unión Europea y con los países de APEC.
Por consiguiente, nos toca comprometernos a todos en un esfuerzo, que es de trabajo serio, de mucha intensidad, que además va a poner a la Cancillería, o va a exponer a la Cancillería a los ojos de todos los peruanos. De lo bien que hagamos las cosas, va a salir una institución reforzada, y de los errores que se puedan cometer, vamos a recibir críticas que no serán leves ni mucho menos; la capacidad de criticar, lo sabemos, siempre es mayor y más amplia que la capacidad de aplaudir.
Yo tengo mucha confianza en que la Cancillería peruana una vez más sea capaz de mostrar una institucionalidad y un profesionalismo que se pone a prueba en una circunstancia muy especial. Tengo mucha confianza en que ustedes con gran conciencia de su responsabilidad con el país, van a ofrecerle una imagen de trabajo serio y responsable, y también de trabajo exitoso.
El año 2008 pues es un año que se nos presenta arduo, que se nos presenta retador, pero que como todo lo que significa desafío, implica riesgos, responsabilidades, pero posibilidades inmensas de éxito personal y de éxito institucional.
Yo los convoco a ustedes a esta gran tarea de este año, a asumir cada uno en su área de competencia esas responsabilidades; y los convoco también a seguir trabajando como han venido haciendo este año que ha terminado, con la misma ilusión, y con la misma vocación de servicio al país.
Yo no podría terminar estas breves palabras sin hacer referencia al proceso de ascensos que nos preocupa mucho. Es evidente que la no implementación por parte de Cancillería de algunos de los requisitos que se exigían a los funcionarios, ha creado una situación incómoda dentro de la Cancillería.
Pretendimos nosotros salvar ese obstáculo a través de un Proyecto de Ley que pudiera darnos el espacio de un año más, antes de aplicar todos los requisitos que plantea la ley. Lamentablemente ese Proyecto de Ley no fue acordado por el Congreso, y posteriormente después de consultar con abogados y hacer una reflexión jurídica importante, le planteé al señor Presidente un Decreto Supremo que nos pudiera facilitar un proceso de ascensos lo más inclusivo posible, es decir al cual se pudieran presentar el mayor número de funcionarios.
Ese Decreto Supremo ha sido derogado, porque si bien legalmente era impecable, políticamente resultó inviable, y en eso tenemos que ser muy conscientes, de que hay pues lecturas políticas que no necesariamente se ajustan a las lecturas jurídicas.
En estos momentos entonces la Comisión de Ascensos está trabajando para que a fin de mes podamos tener finalmente el proceso, y lo vamos a hacer de la manera que hicimos el proceso del año anterior y cómo se fue trabajando este proceso, con absoluta transparencia. No nos interesa por ningún motivo que el proceso aparezca contaminado de elementos que puedan ser considerados favoritismos en algunos casos, o injusticias en otros, o falta de prolijidad. Vamos a tener este ejercicio de prolijidad y de transparencia con el que todos deseamos contar.
Yo, como dije cuando asumí la Cartera, soy el más interesado en consolidar la institucionalidad, consolidar los mecanismos de la carrera, y asegurar que en ella todos se sientan respetados, que en ella todos sientan que hay justicia, que en ella todos sientan que ésta es su casa donde vale la pena dejar tanto esfuerzo y tanta vida.
Y en ese compromiso me mantengo, y ese compromiso es el que quiero reiterarles hoy, y quiero decirles que confío en que ustedes sepan comprender que hay avatares políticos o económicos que a veces hacen dificultoso un manejo como todos quisiéramos tener respecto a ciertas instituciones.
Muchas gracias a todos ustedes. Les deseo muy buen año y les ruego, una vez más, a que den lo mejor de sí, en este año particularmente desafiante para esta Cancillería.
Gracias.
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