 |
DESARROLLO Y OTROS ASUNTOS |
ECUADOR Y PERÚ: SOCIOS CON UN INMENSO POTENCIAL
Alejandro Dávalos
Director de la Oficina Comercial del Ecuador en el Perú
Los Acuerdos de Brasilia de 1998 solucionaron todos los problemas de límites entre el Ecuador y el Perú y, a más del valor intrínseco para la paz y prosperidad de los dos países, en la última década este hecho trascendental se ha reflejado en el incremento de vínculos y relaciones de cooperación en todos los campos, sea político, económico, cultural o comercial.
En 1998 el intercambio comercial era de apenas US$280 millones, en tanto que para el 2007 se registró US$1.900 millones y en el 2008 más de US $2.250 millones. En ese año, el Ecuador exportó al Perú US $1.700 millones (FOB) e importó US$ 550 millones (CIF). Estas cifras muestran un crecimiento sin precedentes del comercio en la relación bilateral.
Sin tomar en cuenta el petróleo en las exportaciones del Ecuador al Perú, en el 2007 se registró un aumento del 25% respecto al 2006, y en el 2008 un incremento igualmente importante del 20% respecto al 2007.
En el 2008, en que las importaciones totales del Perú fueron de US$28.000 millones, el Ecuador fue el cuarto proveedor al mercado peruano, luego de los Estados Unidos, China y Brasil, y antecediendo a Argentina, Colombia, Japón, Chile y México.
Los principales productos no petroleros exportados por el Ecuador al Perú en los últimos años son cocinas, refrigeradoras, aceite de palma, atún, tableros de madera, perfumes, chicles y gomas de mascar, cajas de papel y cartón, calzado impermeable y deportivo, preparaciones para alimentación animal, medicamentos, extractos y concentrados del café, elaborados del cacao y preparaciones de limpieza.
Por su parte, el Perú exporta al Ecuador cátodos de cobre, carburo-reactores tipo queroseno, otros aceites lubricantes, pañales para bebes, preparaciones para alimentación animal, productos de limpieza, galletas dulces, cinc sin alear, huevos de ave para incubar, papel higiénico y toallas, galletas saladas, frascos y botellas, e impresos publicitarios y catálogos.
En el primer semestre del 2009, el Perú fue el tercer destino de las exportaciones ecuatorianas con US$354 millones. Excluyendo el petróleo, el mercado peruano fue en ese período el décimo comprador en el mundo de productos ecuatorianos en valor y el tercero en número de partidas arancelarias, luego de los Estados Unidos y Colombia, con 547 partidas, lo que demuestra la gran diversificación de la oferta exportable ecuatoriana presente en el mercado peruano. Por su parte, el Perú exportó al Ecuador US$300 millones en el primer semestre de este año.
Estos resultados, positivos para ambos países desde todo punto de vista, constituyen la base de una relación con un futuro de integración y comercio aún más profundo. Los dos mercados son complementarios y el potencial de crecimiento es inmenso, con beneficios para ambas economías, sus empresarios y consumidores.
En ese sentido, la oferta exportable ecuatoriana presenta una serie de ventajas para el importador peruano, tanto por consideraciones de calidad, precio y logísticas, como por las preferencias arancelarias andinas que benefician a los productos de ambos países.
Los principales productos que actualmente exporta el Ecuador al mundo son petróleo, plátano y banano, atún, camarones, flores, automóviles, productos metalmecánicos, cacao, productos de la madera, preparaciones de frutas y vegetales, textiles, café, químicos y fármacos.
En el caso específico del mercado peruano, éste ofrece oportunidades a productos ecuatorianos elaborados o semi-elaborados, como por ejemplo medicamentos de uso humano, perfumes, champúes, folletos e impresos, cocinas y estufas, aceite de palma, caramelos y confites, artículos de plástico, calzado, productos de aluminio, grasas y aceites vegetales, aparatos electrónicos, tubos de hierro, café, atún, gelatinas y derivados.
En algunos casos el Ecuador ya exporta esos productos, pero es factible ampliar su participación en el mercado, y en otros aún no, por lo que está trabajando activamente con ese propósito a través de diversos mecanismos de promoción de su oferta exportable.
Igualmente, los dos países están interesados en la adopción conjunta de medidas que conduzcan a la facilitación del comercio bilateral, tales como armonización y simplificación de normas aduaneras, homologación de requisitos sanitarios y procedimientos para el ingreso de productos de origen animal y vegetal; y, reconocimiento mutuo de registros sanitarios, entre otras. Se espera que sea posible concretar estas actividades en el futuro cercano, para beneficio de todos los involucrados en el comercio bilateral.
Por otra parte, el Gobierno del Ecuador ha trabajado en un Programa de Estrategias Productivas, cuyo marco es el Objetivo 11 del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2010, que se refiere al establecimiento de un sistema económico solidario y sostenible.
Ese programa identificó los diez sectores con mayor potencial en los mercados interno y externo, por lo que se está conjugando el trabajo público y privado para hacer del país una potencia en la producción y exportación de los productos seleccionados pertenecientes tanto a la industria y la agricultura como a los servicios, a saber: acuacultura, biocombustibles, consultoría y software, floricultura, frutas y verduras frescas y procesadas, metalmecánica, pesca y derivados, silvicultura y madera procesada, transporte y logística, y turismo.
El Gobierno del Ecuador promueve la inversión privada nacional y extranjera en esos sectores, algunos tradicionales y otros nuevos, todos con gran potencial para generar empleo y valor agregado. Son opciones preferentes, no excluyentes, que además promueven una ética de competitividad inclusiva hacia la comunidad, los consumidores, los trabajadores y el ambiente.
En cuanto a las inversiones bilaterales, más de treinta y cinco empresas ecuatorianas han abierto oficinas e instalado plantas de producción en el Perú, en un proceso que ha tenido lugar en los últimos diez años, a raíz de la suscripción de los Acuerdos de Paz de Brasilia, lo que ha contribuido a dinamizar la relación bilateral. Por su parte, de acuerdo a las cifras disponibles en los organismos oficiales, varias empresas peruanas han invertido más de US$ 20 millones en el Ecuador.
El país, como se mencionó en las estrategias productivas, ofrece diversas y atractivas oportunidades para invertir, en sectores tan diversos como agroindustria, pesca, acuicultura, minería, energía, forestal y turismo.
Y es precisamente el turismo bilateral otro de los sectores que ha crecido en los últimos años y está adquiriendo un dinamismo muy interesante para quienes ofrecen estos servicios en los dos países. Cifras oficiales registran el ingreso de aproximadamente 150.000 turistas peruanos al Ecuador en el 2008 y de 127.000 turistas ecuatorianos al Perú en el mismo año.
El Gobierno nacional tiene el firme compromiso de proteger la mega diversidad natural y cultural del país expresada en admirables contrastes: las pendientes de los picos cubiertos de nieve de los Andes se convierten en selva tropical amazónica o en playas verdes en la costa del Pacífico y las Islas Galápagos son ejemplo viviente de la evolución de las especies y la fuente que inspiró a Charles Darwin para enunciar su famosa teoría.
El Ecuador se encuentra divido en dos hemisferios por la línea equinoccial y en cuatro mundos por su geografía: Galápagos –la naturaleza en estado puro-, Costa –donde playas verdes se encuentran con el mar-, Andes –la avenida de los volcanes - y Amazonía –la selva con una megadiversidad impresionante-. Cuenta con alrededor de 33 áreas naturales protegidas por el Estado y los Parques Nacionales Sangay y Galápagos además de su Reserva Marina fueron declarados por la UNESCO “Patrimonio Natural de la Humanidad”. En definitiva, es la vida en estado puro.
Finalmente, ambos países están trabajando en un plan de desarrollo turístico binacional, a fin de impulsar en forma conjunta los atractivos turísticos que unen sus fronteras, tales como las rutas Spondylus y del Qapac Ñan, la primera inicia en Guayaquil y llega hasta Lambayeque, en tanto que en la segunda se trabaja en el tramo que va de Loja hasta Piura. Adicionalmente, se elabora el inventario de recursos turísticos de ambos países.
En conclusión, las excelentes relaciones que unen al Perú y al Ecuador en todos los ámbitos adquieren una connotación especial en los campos del comercio, las inversiones y el turismo. El impresionante desarrollo que han experimentado estas actividades en los últimos años tiene un impacto directo tanto en ecuatorianos como en peruanos, beneficiándolos con la creación de empleo, nuevas fuentes de ingreso, generación de riqueza y acceso a mejores productos y servicios con precios adecuados.
|