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SEGURIDAD |
IRAK : LA MADRE DE TODAS LAS PESADILLAS ESTRATEGICAS
Oswaldo de Rivero
Ginebra.-A unos cuatro años después de que el Presidente Bush, celebrara la victoria en Irak con su famosa frase: "misión cumplida" las bajas norteamericanas aumentan. En la fecha pasan los 3,300 muertos y 24 mil heridos. Asimismo, se calcula en mas de 60,000 los civiles iraquíes muertos víctimas de las fuerzas de ocupación, de la insurgencia o del terrorismo. El costo de la ocupación alcanza el fabuloso ritmo de un billón de dólares a la semana, de esta manera, Irak, cuesta, hoy día, al contribuyente norteamericano unos 204 billones de dólares. No es entonces una sorpresa que la mayoría de los norteamericanos quieren que su país se retire de Irak y el Congreso haya propuesto legislación para una salida en agosto del 2008
Ahora, en casi todos los análisis sobre Irak surge el espectro del Vietnam. Sin duda, la analogía con Vietnam si se hace solo en términos militares es equivocada porque los insurgentes Sunnis y los terroristas islámicos y las milicias Shiitas no son un ejército bajo un comando único como lo era el Vietcong, sino todo lo contrario, son enemigos en plena guerra civil. Asimismo, a diferencia de Vietnam, los combates no se llevan a cabo en las difíciles selvas tropicales sino en zonas urbanas, donde la lucha armada y el terrorismo ocasionan considerables bajas civiles. Menos aun, las bajas norteamericanas en Irak son comparables con las de Vietnam. En Irak, hay un promedio de dos a cuatro bajas americanas por día, mientras que las de Vietnam llegaban a 70 diarias, cantidad que rápidamente se acumuló en miles de pérdidas de vidas y trajo consigo la protesta masiva en los Estados Unidos.
Si bien la analogía militar con Vietnam puede ser exagerada, no lo es en cambio la analogía política. En efecto, en Irak como en Vietnam, la mayoría de la población rechaza la intervención norteamericana. Inclusive, la situación política de Irak es más complicada porque los Estados Unidos en Vietnam contaban con grandes aliados anticomunistas como el Gobierno de Saigón, sus fuerzas armadas y la burguesía vietnamita, cosa que no tienen en Bagdad porque el nuevo Gobierno iraquí elegido en enero del 2005, esta formado por una coalición mayoritaria de dos partidos Shiitas islámicos (el Supremo Consejo para la Revolución Islámica de Irak y la Dawa) que son, nada menos, que aliados de Irán y cuyo objetivo político, no es otro, que lograr una República Islámica en Irak.
De esta manera, la administración norteamericana, al organizar elecciones en Irak, ha cometido el más increíble de los fiascos políticos. Ha instalado en el poder a una mayoritaria coalición Shiitas islámica apoyada, nada menos por su archí-enemigo el Gobierno Islámico de Irán. Cuando sucedió esta elección, la influyente revista The New York Review of Book publicó un artículo cuyo titulo era el epitoma de este increíble fiasco. El articulo llamaba con sarcasmo: "La República Islámica de Bush."
Hoy, el proyecto Shiita de una República Islámica es apoyada por Irán y por su gran protegido Moqtada al Sadr con su formidable ejercito Shiita el Mhadi Army con mas de 60 mil efectivos. Este ejercito se convertirá pronto en un formidable rival de las fuerzas militares norteamericanas ya que será difícil que las nuevas fuerzas armadas iraquíes, creadas por los Estados Unidos, se enfrenten al Mhadi Army porque estan formadas mayoritariamente también por elementos Shiitas y también por Kurdos que están mas interesados en conservar la actual autonomía del Kurdistan que luchar contra los Shiitas y Sunnis
Los adicionales 21 mil efectivos enviados por el Presidente Bush no podrán detener la subversión y el terrorismo urbano y los mas probable es que este violencia infernal de Irak se transforme en una cruenta guerra civil prolongada que podría partir Irak en un territorio Sunni otro Shiita y un Kurdistan casi independientes.
Una guerra civil prolongada en Irak no debe sorprendernos. La verdad es que Irak es un país inventado por los británicos en 1921. Nunca ha sido un Estado Nación viable sino siempre una entidad territorial preñada de luchas intestinas entre etnias Arabes, Kurdas, Asirias y Turkumanas, y 500 tribus, divididas por dos grandes tendencias religiosas musulmanas, la Shiita y la Sunni hoy en guerra. La aparente cohesión nacional de todas estas etnias y tendencias musulmanas fue el resultado de gobiernos iraquíes autócratas que gozaban de una buena renta petrolera para suprimir con crueldad cualquier intento de autonomía. Desde 1958 el partido Baathista y la viciosa petro-tirania de Saddam Housein gasto un billón de dólares anuales reprimiendo y combatiendo insurgentes Kurdos, Shitas o ambas a la vez. El Irak de hoy, ya no es un Estado inviable unificado por la represión sino mas bien una Entidad Caótica Ingobernable (ECI) y se mantendrá así mientras haya ocupación extranjera y mientras ninguna de las grandes etnias y grupos religiosos puedan prevalecer en una guerra civil.
Hoy los Estados Unidos no tienen control sobre Irak, tampoco sobre Afganistán, convertido hoy en el más grande exportador de heroína del mundo. Asimismo, sus fuerzas armadas sobre extendidas sufren un déficit de reclutamiento. Tampoco la superpotencia americana ha podido detener la proliferación de armas nucleares en Pakistán, la India, Corea del Norte e Irán. Finalmente, la economía de los Estados Unidos acusa hoy el más grande déficit fiscal y comercial de su historia, el dólar se ha debilitado y su sociedad de consumo depende de la compra de Bonos de su Tesoro por parte de Japón, China y de otros países de Asia y Europa. Toda esta situación indudablemente lleva a dudar sobre si el mundo es tan unipolar, como se dice.
Sin embargo, a pesar de los serios límites que ha demostrado la acción unilateral de los Estados Unidos en Irak y Afganistán esta situación no debe llevarnos a pensar que estamos en un mundo multipolar, porque tampoco otras potencias como el Reino Unido, Francia, Rusia o China pueden ejercer unilateralidad frente al desorden mundial y tampoco pueden ejercer un balance de poder militar frente a los Estados Unidos.
La verdad es que hoy todas las potencias son casi impotentes frente a un mundo caótico, fragmentado por guerras civiles, países colapsados, terrorismo, genocidios, proliferación nuclear y tráfico de drogas, armas y personas. En consecuencia, lo que existe hoy es, más bien, un gran déficit de poder mundial para enfrentar los grandes desafíos globales del siglo XXI. Este vacío de poder nos estaría llevando hacia una nueva era geopolítica, donde en vez de unipolaridad o multipolaridad, estaría emergiendo una suerte de "apolaridad", es decir, una estructura del poder mundial sin Sheriff y sin balance multipolar de poder, cuya característica principal es el déficit de poder de las grandes potencias para pacificar un mundo cada vez más caótico y crear un nuevo orden mundial.
La guerra de Vietnam, la invasión soviética de Afganistán, la actual conversión de este país en un Narco-Estado y el fiasco de Irak, demuestran que es muy fácil invadir estados naciones inviables, militarmente inferiores, pero muy difícil ocuparlos, volverlos viables, democráticos y retirarse honorablemente cuando el país ha colapsado en un infierno doméstico. Por ello, la utopía neoconservadora de "ganar la guerra al terrorismo" construyendo un Irak viable que irradie democracia por todo el Medio Oriente se ha convertido hoy en la madre de todas las pesadillas estratégicas.
Oswaldo de Rivero
Ginebra 15 de abril del 2007
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