 |
ECONOMIA |
Falacias de las Relaciones Económicas
Perú - Chile:
Dos meses decisivos para el futuro
Alan Fairlie Reinoso
7 de Octubre de 2005
La inaceptable intromisión del gobierno chileno en el caso
Lucchetti, es la última de una serie de provocaciones que
grafican la actual debilidad del Poder Nacional, por la frivolidad
de la administración estatal y su captura por lobbies extranjeros.
Las cifras macroeconómicas positivas, no pueden ocultar la
debilidad de ese Estado, que ha impulsado un suicida desarme unilateral.
Los dos meses siguientes son decisivos para el futuro de la Nación.
Nos enteramos por fuentes chilenas que se ha terminado la penúltima
ronda de negociaciones del “perfeccionamiento” del Acuerdo
Comercial que debería culminar en noviembre en Lima. Hay
una total falta de transparencia de las autoridades peruanas, que
además no han acreditado en la negociación a los cuadros
más experimentados que concretaron el ACE 38. A fines de
noviembre o comienzos de diciembre, debería ser elevado a
la categoría de Tratado Internacional el “anillo energético”
que lleve el gas peruano a Chile. La próxima semana se lanzará
la convocatoria a la concesión del puerto del Callao, donde
representantes del Estado chileno han reivindicado su interés
y derecho a participar. ¿Cómo beneficiaría
esto al país? Se han lanzado algunas falacias al respecto.
1. “El intercambio comercial favorece ampliamente
al Perú”. Falso.
El desequilibrio ha sido sistemático en contra del Perú,
acumulando un déficit de US$ 1,407 millones en los últimos
15 años. Si bien hay un incremento sostenido de las exportaciones
peruanas, sólo hay un saldo favorable a partir del 2004,
de US$ 150.7 millones. Este se explica por un producto (Minerales
de Molibdeno y sus Concentrados) que representó el 42.7%
de las exportaciones en el 2004, y cuyo precio ha venido creciendo
de manera persistente multiplicándose por diez en los últimos
3 años.
Ya el 81.7% de partidas está liberalizado con la implementación
del Acuerdo de Complementación Económica (ACE 38)
de 1998. ¿Para que adelantar la liberalización de
las partidas sensibles peruanas previstas para el 2013 y 2016? El
Perú no gana cambiando el ACE que fue bien negociado.
2. “La inclusión de capítulos sobre
inversiones y servicios diversificará las relaciones económicas
favoreciendo a los dos países”. Falso.
No sólo está comprometiendo el Perú modificaciones
a procedimientos de defensa comercial y temas sensibles como procedimientos
aduaneros, normas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias,
y nuevos mecanismos de solución de controversias. Se quiere
añadir los capítulos de servicios e inversiones.
La asimetría en el comercio, es aún más pronunciada
en la inversión. El stock acumulado de US$ 4,000 millones
chilenos presentes en todos los sectores productivos nacionales
incluidos los estratégicos, tiene una contrapartida peruana
de US$ 24 millones.
Se busca maniatar al próximo gobierno para que no pueda
modificar políticas tributarias o de otra índole a
las inversiones chilenas en el Perú. Eso no sólo es
la semilla de futuros conflictos Estado Nacional – empresa
chilena, sino entre Estados. La experiencia reciente ha mostrado
lo fácil de ese escalamiento. Además de los mecanismos
internacionales, ya existe un acuerdo de protección recíproca
de inversiones, no se necesita ningún convenio adicional
en esta materia.
En servicios, la figura asimétrica es similar, y se debe
impedir cualquier limitación en los instrumentos que concede
el Modo 3 (presencia comercial) del Acuerdo General de Comercio
de Servicios de la OMC (GATS). Decir que en servicios profesionales
se beneficiarían los miles de peruanos que residen en Chile,
es una burla cruel. Efectivamente entre los migrantes hay muchísimos
profesionales, pero no están ejerciendo su especialidad sino
que están en el servicio doméstico y en otras actividades
para las cuales no fueron formados.
3. “Un TLC con Chile nos permite un mejor marco para
insertarnos en la Cuenca del Pacífico”. Falso.
Perú y Chile son competidores en el Pacífico Sur,
y también en la provisión de infraestructura y construcción
de corredores bi-oceánicos para la proyección al Asia
Pacífico de Brasil y países del MERCOSUR. Está
pendiente además, la solución de límites marítimos,
sin lo cual ninguna cooperación será mutuamente beneficiosa.
Es un gravísimo error del Gobierno y la Cancillería
este manejo en carriles separados. De un lado, este tema crucial
para el futuro. Y, de otro, la negociación de este TLC, la
concesión de los puertos, y el anillo energético.
4. “Somos economías complementarias y debemos
buscar espacios comunes para enfrentar la globalización”.
Falso.
No hay ninguna complementariedad, lo que busca Chile con este TLC
es consolidar la subordinación económica del Perú
profundizando el actual intercambio Norte-Sur del comercio bilateral.
Hay una gran concentración de nuestras exportaciones en productos
minerales y materias primas, mientras que Chile tiene una mayor
diversificación con presencia predominante de manufacturas
y productos de valor agregado. El Perú debe mejorar su inserción
en la economía mundial diversificando sus exportaciones y
producción, hacia bienes intensivos en capital humano y conocimientos,
mayor valor agregado y servicios, sacando provecho además
de recursos estratégicos como la biodiversidad y otros sub-explotados
con los cuales no cuentan países vecinos. Consolidar la “complementariedad”
actual, limitaría severamente este proyecto.
5. “El Anillo Energético favorece la integración
sudamericana”. Falso
Este anillo energético solo favorecería a Chile,
en detrimento del Perú ya que no hay reservas de gas suficientes.
Además, boicotea la justa demanda boliviana de negociación
de “gas por mar” con Chile, liquidaría la salida
de gas boliviano por puerto peruano y la posibilidad de crear un
polo energético binacional con valor agregado y beneficio
para las regiones fronterizas. Un anillo energético sin la
participación de Bolivia y Venezuela solo es un “engaña-muchachos”
que favorece la expansión geoeconómica y estratégica
del vecino del sur.
Casi no queda tiempo
En los próximos dos meses puede quedar hipotecado el futuro
nacional y su subordinación económica, a Chile, si
se concreta el TLC con ese país, la implementación
del “anillo energético” como Tratado Internacional,
y la participación chilena en el Callao y otros puertos peruanos.
El debilitamiento del Poder Nacional por el gobierno, no ha impedido
la respuesta enérgica a la intromisión del sur que
destacados peruanos del Poder Judicial, Tribunal Constitucional,
Parlamento, y algunas fuerzas políticas han realizado recientemente.
Debemos impedir juntos –utilizando todos los canales disponibles–
que el cronograma se cierre según lo previsto. A cualquier
futuro gobierno peruano le estallará esta bomba de tiempo
gestada por el actual, si estos proyectos se concretan, comprometiendo
el futuro de la Nación. |