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SEGURIDAD |
¿Son tan naturales los desastres que hoy
azotan al mundo?
Oswaldo de Rivero
Embajador del Perú ante la ONU
La actual frecuencia de huracanes, tifones, inundaciones, deslizamientos
de tierras, incendios forestales y sequías, no son sino el
comienzo de una avalancha de desastres que azotaran con mayor intensidad
a la humanidad en el futuro. ¿Una apocalíptica profecía
de Nostradamus? Nada de eso! Quienes lo advierten son dos Informes
de alta jerarquía científica y política. El
primero, de la Federación Internacional de las Sociedades
de la Cruz Roja y el segundo, nada menos, del Pentágono.
Para el Informe, de la Federación Internacional de las
Cruz Roja, el desastre hidrológico que ha causado mas víctimas
a sido “la sequía-hambruna”, seguido por las
inundaciones y los huracanes. Durante el último decenio,
el Continente con mas desastres naturales han sido Asia con 106
desastres, seguido por el Continente Americano con 75, Africa con
42, Europa con 31 y Oceanía con 16. El desastre que más
afecta a los asiáticos y americanos son los ciclones, los
huracanes, las inundaciones y los terremotos, mientras que los africanos
son afectados mas por la sequía-hambruna y los europeos y
los habitantes de Oceanía por inundaciones.
También, según este Informe, los 12 países
con mas víctimas en los últimos 10 anos han sido:
Bangladesh, India, China, Afganistán, Vietnam, Indonesia,
Sudan, Tanzania, PERÚ, Hondura, Nicaragua Brasil, Durante
el pasado decenio, el Perú, fue uno de los países
con mas víctimas en todo el Continente Americano con 1,324.muertos
y más 600 mil afectados como promedio anual. Solo superado
por Honduras y Nicaragua (Huracán Mitch) con mas de 100 mil
muertos y millones de afectados.
Tanto el Informe de Federación de las Sociedades de la Cruz
Roja como el del Pentágono destacan que el recalentamiento
de los mares esta produciendo huracanes, tifones y ciclones más
frecuentes y también está derritiendo capas polares,
alzando peligrosamente el nivel de los mares, haciendo vulnerables
a muchos países e islas a inundaciones y maretazos. Recientemente
hemos vistos una seguidilla de huracanes, Francis, Ivan, Jeanne,
de una intensidad nunca antes habida y también estamos presenciando
fenómenos del Niño/Niña más intenso
que en el pasado. Asimismo, la mayor evaporación del agua
planetaria por el alza de la temperatura está también
aumentando las lluvias torrenciales e inundaciones en Asia, y al
mismo tiempo esta produciendo persistentes sequías en Africa
y América del Sur. Mientras unos países sufren la
multiplicación de huracanes y lluvias torrenciales, otros
países, sufren sequías y hambrunas.
También los estudios afirman que los países subdesarrollados
son los que sufren mas victimas. En efecto, los países pobres
no pueden cumplir con normas de edificación antisísmica,
anticiclónica y quedan expuestos a la fuerza destructiva
de terremotos y huracanes. Tampoco observan normas anti-erosión
sufriendo grandes deslizamientos de tierras e inundaciones. Por
otro lado, también grandes hambrunas en los países
pobres se producen, no solo por sequías, sino por guerra
civil, como son hoy los casos de Sudan y Haití.
El indicador de barbarie
Después de mas de un siglo de medición de la temperatura
planetaria, ha sido a partir de 1979, que se registran los 24 anos
más calientes de la Tierra. El planeta se ha recalentado
cerca de 6 grados centígrados según el Informe del
2001 del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
(IPCC) para estudiar la relación entre la actividad humana
y el recalentamiento global. Esta conclusión del Informe
del IPCC esta basada en la investigación de mas de 2,500
científicos de mas de 100 países, quienes han determinado
que los gases que emite la actividad humana, actúa como una
manta que atrapa la energía del Sol e impide que se disipe
hacia el espacio, formado una especie de invernadero que calienta
el clima del planeta.
El más importante gas provocador de este efecto invernadero
es el dióxido de carbono (CO2) emitido por el uso masivo
de combustibles fósiles, particularmente carbón e
hidrocarburos. La emisión de CO2 se ha cuadriplicado desde
1950, hasta el punto que los océanos y los bosques no pueden
absorberlo y reciclarlo, entonces se acumula en la atmósfera,
atrapando el calor solar, creando así un efecto invernadero
planetario. Si no se limitan las emisiones de CO2 y si además
no se van reemplazando las energías fósiles por energías
limpias renovables, la temperatura terrestre, antes de fines del
próximo siglo, puede aumentar entre de 1 a 3 grados, con
efectos catastróficos para la vida civilizada.
Una de las actividades humanas más determinantes de desastres
naturales hidrológicos es, sin duda, la explosiva urbanización
del planeta. Dentro de poco, por primera vez, desde que comenzó
la civilización en el neolítico, el planeta será
un planeta urbano con patrones de producción y consumo que
están destruyendo el ecosistema global. Las megalópolis
y ciudades que surgen hoy como hongos, en todos los hemisferios,
vistas desde el espacio son como enormes chimeneas de gases efecto
invernadero. Hoy, la urbanización que más se expande
es la de los países subdesarrollados, en particular la de
Asia, la China, la India, América Latina y Africa. Esta expansión
va concentrado e emitiendo cada vez mas CO2, creando una contaminación
que va afectando a la mayoría de la población con
alergias y enfermedades respiratorias. A la vez, la expansión
urbana va succionado el agua de ríos y manantiales subterráneos,
contribuyendo así a la baja producción de alimentos.
Por otro lado, la explosión urbana deforesta, desde Nicaragua
hasta China, los árboles desaparecen, dejando al descubierto
los cerros, colinas y laderas de la Tierra, haciendo así,
que las lluvias alcancen velocidades torrenciales destructivas antes
nunca vistas.
Detrás de toda esta irracional actividad humana hacedora
de huracanes, ciclones, lluvias torrenciales, aumento de las mareas,
inundaciones, sequías y hambrunas, esta la lógica
depredadora de los actuales patrones de producción y consumo
globales que son hoy insustentables con la ecología planetaria.
Hoy la actual ideología del crecimiento económico
rinde culto a estos patrones no insustentables con el PNB. Medida
de riqueza que no descuenta el costo ecológico. Crecer destruyendo
su propio medio es la ideología de la célula cancerosa
y esa es nada menos la pretendida racionalidad económica
de una “civilización” que adora el Tótem
del PNB.
Esta irracionalidad lleva a contabilizar como riqueza un crecimiento
del PNB que consiste en contaminar y recalentar la atmósfera,
aniquila bosques, salínizar tierras arables, crear escasez
de agua, destruir la biodiversidad, contaminar ríos, mares,
crear basureros tóxicos y contribuir al aumento la intensidad
de los desastres naturales. Tal vez las futuras generaciones en
el próximo milenio, cuando estudien el modo de producir y
consumir de nuestra civilización clasificaran al PNB como
un indicador de barbarie.
Hoy se puede afirmar que los dos únicos desastres verdaderamente
naturales son los terremotos que son totalmente impredecibles y
las erupciones volcánicas que son inevitables. A excepción
de estos dos desastres de carácter geológico, la presente
exacerbación de desastres de naturaleza hidrológica
tiene su origen, en mayor o menor grado, como hemos vistos, en actividades
humanas que han terminado por enloquece a madre natura. En efecto,
según los científicos especializados, la causa principal
de las grandes lluvias torrenciales, Niños/Niñas inundaciones,
huracanes, ciclones y sequías, es hoy el recalentamiento
del clima del planeta como consecuencia de 150 anos de acumulación
de gases en su atmósfera a partir de la revolución
industrial.
El Regreso de Madre Natura
Muchos de los desastres que sufrimos ahora son así el producto
de la ideología del progreso material, a cualquier costo,
que surgió con la revolución industrial, que nos hizo
creer que el hombre dominaba la naturaleza y que la persecución
de la felicidad era un consumo sin limites ligado al crecimiento
insustentable del PNB. Esto no es mas cierto, hoy el futuro de las
naciones ha comenzado a ser influenciado drásticamente por
causas naturales. Madre naturaleza ha vuelto vengativa después
de 200 de industrialización y olvido.
Al ingresar al nuevo milenio la viabilidad de muchos países
pobres como el Perú, dependerá mas y más de
disponer de alimentos, agua y energía limpia, tres recursos
vitales que se vuelven escasos y caros por la destruccion ecológica.
Como lo dice el Informe del Pentágono la ecología
es hoy un parámetro de establidad y seguridad. La escasez
de agua, que es ya una certitud mundial, afectara la producción
de alimentos y originara no pocas tensiones nacionales y también
conflictos internacionales. Asimismo, los ciclones y el alza de
las mareas, tendrán efectos políticos, terminaran
por volver inviables a muchas comunidades humanas asentadas en islas
y en las costas tropicales o subtropicales del planeta. Los tifones
han hecho políticamente inestable a Bangladesh y el huracán
Mitch ha empobrecido aun más a los países de Centro
América.
Del mismo modo, la gran intensificación del fenómeno
del Niño puede ser una constante de inviabilidad para el
Perú y otros países pobres. En la China y la India
la sequía, la erosión y la salinización de
sus suelos agrícolas, van hacer que estos mega-países
pierdan su seguridad alimentaria y comiencen a importar alimentos.
La enorme demanda de alimentos para 2,500 millones de chinos e indios
hará subir los precios, afectando a muchos países,
que como el Perú, son importadores netos de alimentos. También
la erosión y la sequía en los países subdesarrollados
esta haciendo crecer aun más la migración hacia las
ciudades y aumentando el desempleo. Definitivamente, hoy no se puede
saber donde se dirige el mundo sin no se conocen las tendencias
ecológicas
La National Oceanic and Atmosferic Administration de los EEUU calcula
que durante el siglo hubo 23 Niños, pero que los 4 más
fuertes fueron a partir de 1980. Es entonces probable que en el
futuro, el fenómeno del Niño, sea más devastador,
cause verdaderas catástrofes humanitarias en el Perú,
no solo porque será más intenso, sino porque además
el 73% de la población peruana, ancestralmente andina, se
ha concentrada ahora en la costa. Y por lo tanto, esta hoy expuesta
a Niño más severos.
Si las devastadores lluvias, inundaciones y huaicos de los Niños
se vuelven aun más destructivos y se combinan además
con la gran pobreza de la mayoría de población que
esta ahora en la costa, la viabilidad económica y social
del país estará siempre en jaque. El recalentamiento
del clima del planeta se esta así convirtiendo en un serio
factor de inestabilidad e inviabilidad para muchos Estados Naciones
pobres, incluyendo el peruano. Por estas razones, hoy es un interés
nacional luchar diplomáticamente, como lo estamos haciendo
en las Naciones Unidas, para que se limiten eficazmente las emisiones
de los gases efecto invernadero y no ser devastados en el futuro
por Niños más feroces.
Madre naturaleza ha regresado para decirnos que no somos mas los
dueños del planeta, que desde ahora en adelante debemos tenerla
en cuenta, en la manera de producir y consumir, y que los falsos
crecimientos del PNB contra la ecología se pagan mas tarde
con verdaderos decrecimiento por desastre natural. En una palabra
que reconciliemos la economía con la ecología o ella
se encargara de hacerlo.
Oswaldo de Rivero
Embajador del Perú ante la ONU
Nueva York setiembre del 2004 |