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SEGURIDAD |
LA PRIVATIZACION DE LA GUERRA
Autor: Embajador Oswaldo de Rivero
Si se revisa la historia militar mundial se puede comprobar que
el empleo de fuerzas mercenarias ha sido la regla y que el servicio
militar obligatorio a la nación, la excepcion. Fuerzas mercenarias
sirvieron en las legiones de Roma, en los ejércitos de Cartago,
en las fuerzas de Alejandro Magno y Bizancio. Tambien emplearon
mercenarios todos los poderosos Principes y Monarcas europeos y
los Papas. Durante las guerras de independencia de América
Latina, marinos y soldados mercenarios ingleses sirvieron en los
ejércitos patriotas. Inclusive hoy, Francia y la Gran Bretaña
mantienen fuerzas mercenarias con la Legión Extranjera y
los regimientos Gurkas.
La verdad es que es solo a partir de Napoleon y por un periodo
de tiempo que solo dura 200 anos de la historia militar del mundo,
es que se recurre a la conscripción militar nacional obligatoria
y se dejan de usar tropas privadas mercenarias extranjeras. Hoy,
en los paises con los mejores sistemas de defensa nacional, el servicio
militar obligatorio comienza a desaparecer reemplazado por ejércitos
voluntarios muy profesionales y ademas por una tendencia imparable
a recurrir ahora, en los conflictos armados, a servicios militares
mercenarios privados.
Hoy, el país con mayor poder militar, los Estados Unidos
esta contratando personal mercenario de firmas privadas que proporcionan
toda clase de servicios militares, desde capacidad logistica hasta
combatientes para los teatros de operaciones. A comienzos del siglo
XXI estamos presenciando la aparición de un nuevo tipo de
empresa, la firma privada de servicios militares (FPSM). Estas firmas
hacen, hoy dia, negocios por mas de 100 billones de dólares.
Una de las FPSM pioneras fue Executives Outcomes, una firma Sudafricana
con participación británica, que se invlocro en la
pacificación de países subdesarrollados envueltos
en guerras civiles. Esta empresa brindo servicios de pacificacion
militar a Sierra Leona, Papua Nueva Guinea y también Angola.
Sus miembros no eran aventureros sino ex militares sudafricanos
y británicos muy profesionales, disciplinados y efectivos.
Un documento, recientemente publicado de Excutive Outcomes muestra
un fascinante un plan para pacificar Ruanda, que si se hubiera aplicado,
habría evitado el horroroso genocidio de ese país.
Este plan de Excutives Outcome contrasta y con la indolencia e ineptitud
de las grandes potencias y de las Naciones Unidas para evitar ese
genocidio.
Hoy la EPSM más grande se encuentra en Virginia, Estados
Unidos, se trata de Military Profesional Resources (MPRI) Esta empresa
esta especializada en consultoría y entrenamiento militar.
Asesoró y entrenó a los ejércitos de Croacia
y Bosnia, dándoles una capacidad militar que hizo posible
la derrota de las fuerzas serbias durante la guerra de desintegración
de Yugoslavia. La firma cuenta con mas de 2000 generales y oficiales
americanos retirados y otros especialistas a la disposición
de cualquier país del mundo. Otras importantes empresas como
DynCorp y Blackwater, han proporcionado servicios armados mercenarios
en operaciones en Colombia y en Irak. La guardia "pretoriana"
que dio seguridad personal al ex procónsul americano de Irak,
Paul Bremer estaba integrada por mercenarios de la firma británica
Blackwater que hoy sigue manteniendo una gran presencia en ese país.
Se calcula que en Irak hay unos 20 mil mercenarios apoyando a las
fuerzas militares americanas y de la coalición. En realidad,
el principal aliado de los Estados Unidos en Irak no son las tropas
británicos, sino contigentes mercenarios.
Durante la primera guerra de Irak, en 1991, la proporción
de mercenarios frente a los militares era de 1 a 60, en el Irak
de hoy, la proporción es de 1 a 10. Las EPSM no solo dan
servicios "activos", es decir proporcionan personal capaz
de combatir, sino también otorgan servicios "pasivos"
con personal que se ocupa del transporte, construcción, cuidado
y vigilancia de bases militares. Por ejemplo la empresas Kellog,
Brown and Roots, Halliburton y otras, construyen infraestructura
militar, vigilan bases, conducen convoyes terrestres a lugares muy
peligrosos e inclusive interrogan prisioneros. La firma DynCorp,
por ejemplo presto servicios en la infame prisión de Aby
Ghraib, donde hubo tortura y otras violaciones flagrantes de las
Convenciones de Ginebra.
Esta proliferación de mercenarios esta creando serios problemas
jurídicos porque éstos no responsables ante nadie
por sus actos. No son sujetos de la justicia militar del Estado
que los alquila, por ejemplo, el personal de DynCorp, no ha sido
investigado por las violaciones en la cárcel de Aby Ghraib.
Tampoco los mercenarios están sujetos a las normas jurídicas
internacionales de la guerra consagradas en las Convenciones de
Ginebra. Estas normas protegen a los militares en combate, a la
población civil y también a grupos insurgentes. Hoy
el mercenario no es militar, ni insurgente y menos aun una víctima
civil, se encuentra así en un verdadero limbo jurídico
que puede llevar a serios abusos de los derechos humanos. Todo esto
hace necesario que la Cruz Roja y las Naciones Unidas comiencen
a pensar en crear legislación internacional para llenar este
vacío jurídico internacional.
Una de las causas de la proliferación de los servicios militares
mercenarios ha sido el recorte de los efectivos militares después
de la guerra fría. Miles de oficiales, suboficiales, soldados
y tropas especiales están hoy disponibles en un mercado donde
la privatización es impulsada por las reglas de juego de
la actual globalización. En efecto, con la misma racionalidad
que se privatiza la empresa publica, la salud, la seguridad social,
la educación, las cárceles, las telecomunicaciones,
carreteras, puertos y aeropuertos, se privatiza hoy la fuerza militar
excedente. A todo esto se añade que el ejercito profesional
de los Estados Unidos, el más grande del mundo, se ve obligado
a contratar servicios privados militares por estar sobre extendido
y sufrir un déficit de reclutamiento.
Asimismo, impulsa la intervención de mercenarios el agudo
incremento de los conflictos civiles en el mundo subdesarrollado
Hoy existen mas de 33 guerras civiles en los países mundo
subdesarrollado. Estos, conflictos civiles, desde 1991, ya han causado
mas de 5 millones de muertos y 17 millones de refugiados. Muchos
de estos conflictos se perpetúan y nuevos surgen sin que
los cascos azules de las Naciones Unidas pueden apagar estos infiernos
domésticos que son verdaderas factorías de crímenes
de lesa humanidad.
Esta ineficacia de las Naciones Unidas para pacificar y evitar
crímenes de lesa humanidad se debe a la falta de voluntad
política de las grandes potencias militares democráticas
para involucrase en los cascos azules y proteger así los
derechos humanos, que tanto pregonan. Y esto sucede porque los ciudadanos
de estas potencias democráticas militares, acostumbrados
a una sociedad de consumo y de gratificación instantánea,
no están dispuestos a sacrificar vidas por causas que, para
ellos, no amenazan su prosperidad inmediata. Los Gobiernos democráticos
de las grandes potencias tienen así un temor obsesivo a enviar
contingentes armados, sufrir bajas y luego castigos electorales.
Casi todos sus Estados Mayores, cuando piensan intervenir hacen
primero un cálculo lo más cercano a cero bajas, y
si el escenario es algo mayor que este cálculo, simplemente
no intervienen. Esta es la razón principal por la que las
grandes potencias no participan en las operaciones de Paz de Naciones
Unidas, dejando esta participación para fuerzas armadas de
países subdesarrollados, las cuales, nunca cuentan con el
equipo y la cantidad de soldados profesionales para cumplir con
su mandato. De esta manera Naciones Unidas es hoy una Organización
"sin espada" para pacificar las predatoras guerras civiles
que surgen en el mundo subdesarrollado.
Ante este vacío, la utilización de la fuerza militar
privada mercenaria para pacificar las guerras intestinas del mundo
subdesarrollado y también para suplir el déficit militar
de los Estados Unidos, esta ya en marcha, tropas mercenarias han
participado en los conflictos de Sierra Leona, Angola, Papua Nueva
Guinea, Croacia, Bosnia y Colombia y ahora, unos 20 mil de mercenarios
intervienen en Irak para ayudar a las fuerzas armadas americanas
y de la coalición.
Sin dudas, los servicios militares privados mercenarios tienen
porvenir en un mundo caótico e ingobernable donde proliferan
los conflictos civiles y donde las grandes potencias democráticas
son temerosas de intervenir militarmente y sufrir bajas. Afganistán
e Irak han probado que Estados Unidos, aun siendo una superpotencia
militar global, no puede ser el policía del mundo y que la
Unión Europea, ni ninguna otra potencia, podría asumir
este papel porque inclusive carecen de este poder militar global.
Ante esta vacío de poder militar global para pacificar las
guerras civiles que se extiende como una plaga por el mundo subdesarrollado
es muy probable que los Estados Unidos continúe contratando
con mas frecuencia mercenarios. De esta manera, podrá intervenir,
en el caso que sus intereses estratégicos se pueden ver afectados
seriamente, sin sufrir bajas dramáticas que pueden afectar
al poder político.
Como lo sugirieron estudios estratégicos, podría
surgir así una nueva Legión Extranjera privada, integrada
por universal soldiers bajo la bandera americana, mercenarios contratados
en todas partes del mundo, muy profesionales, equipados con una
tecnología militar en estado de arte, con poderoso apoyo
naval y aéreo, acantonados en lugares estratégicos
del globo, como unidades de despliegue rápido, para disuadir
y apagar los conflictos domésticos que amenazan seriamente
los intereses estratégicos americanos.
No es improbable entonces que los Estados Unidos y otras grandes
potencias democráticas que no quieren sufrir bajas pero quieren
conservar prestigio como defensores de derechos humanos y así
su influencia en el mundo opte en el futuro por financiar la contratación
por las Naciones Unidas de cascos azules mercenarios para darle
espada a las ineficaces Operaciones de Paz del Consejo de Seguridad,
que hasta ahora se han distinguido, solo por no haber podido detener
ninguna limpieza étnica ni ningún genocidio en el
mundo.
Oswaldo de Rivero
Nueva York, Agosto del 2004 |